Editorial

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¿Qué es fenomenología?

La fenomenología es análisis de la vida de conciencia desde un nivel filosófico. Es búsqueda del origen de sentido del mundo y búsqueda metódica que sigue un camino de radicalidad científica. Si la raíz de toda ciencia es la vida misma, la fenomenología es una forma de hacer filosofía que busca las estructuras elementales de la vida misma. Pero toda esta declaratoria permanece en la oscuridad si no logramos aclararnos lo que significan ideas como «origen de sentido», «filosofía» y «conciencia» en el contexto de la fenomenología. En parte, este número de Reflexiones Marginales está dedicado a esas aclaraciones básicas (elementales) de las que se ocupa la fenomenología.

La meta de este compendio de textos, reunidos bajo el título «fenomenología», es, en verdad, bastante simple; y fue esto lo que se sugirió a cada participante: ‘hablemos sobre la actividad fenomenológica’, no sobre Husserl ni sobre Heidegger (ni sobre un nombre en particular), sino sobre la forma en que cada uno, desde su propio campo investigación, entiende y hace fenomenología. Tratemos, pues, de mostrar la fenomenología como lo que es: «un modo de hacer filosofía» y, con ello, «una manera de asumir la vida misma»; una vida determinada por principios racionales y dispuesta a encarar las contradicciones en las que los seres humanos nos debatimos a cada instante.

En este número, estudiosos hablan de la fenomenología desde sus propias trincheras: la religión, el arte, la ciencia, la antropología, etc. Cada autor muestra las posibilidades de la reflexión fenomenológica aplicada a temas concretos. Asimismo, dimos la palabra a dos de los pensadores más influyentes de la filosofía mexicana contemporánea, Ángel Xolocotzi y Antonio Zirión, quienes nos explican con franqueza su propia comprensión de la fenomenología que han transmitido a generaciones de jóvenes estudiantes de filosofía, de entre quienes Ignacio Quepons ha asumido la vanguardia generacional de la fenomenología en México. Cada espacio de este número alberga la intención explícita del desprejuiciamiento, y la clarificación de la fenomenología como una forma de hacer filosofía en sentido estricto, vital, vocacional.

Agradezco, finalmente, el apoyo y colaboración de Antonio Zirión Pérez y Raziel Garcés, a Luis Ignacio Rojas, Román Alejandro Chávez, Javier San Martín y, sobre todo, a Alberto Constante por abrir las puertas de este espacio, para llevar a cabo esta reflexión colectiva, sobre un tema (casi) históricamente marginal (y paradójicamente protagónico en la filosofía de nuestro tiempo): la fenomenología.

Marcela Venebra