Eduardo Nicol, maestro

Ricardo Horneffer #16 - Nicol, Artículos

Comencé por tercera ocasión mis estudios en filosofía, ahora en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, a finales de 1978. Otros dos intentos, obviamente fallidos, los había hecho en otras tantas universidades, después de haberme iniciado en mis estudios profesionales en otra rama del conocimiento.

El alumbramiento del pensamiento y la narración

Roberto Poblete Velázquez #16 - Nicol, Artículos

Al filosofar en su obra La agonía de Proteo, Eduardo Nicol acude a un discurso no filosófico, el mito. Cuida sin embargo no confundir uno con otro. Encuentra en el mito del dios Proteo un paradigma y un proceso con el que puede construir una idea proteica de cambio que caracteriza al humano...

La fenomenología de Eduardo Nicol

José Luis Desentis Torres #16 - Nicol, Artículos

Nicol señala que el método y el sistema conforman una unidad en una revolución metodológica; asimismo, esta unidad es propia de toda filosofía sistemática. Se necesita un discurso sobre el método que convierta al propio método en la autoconciencia de la filosofía.

El recorrido interno de la filosofía

Maribel Ramírez López #16 - Nicol, Artículos

Suscríbete al newsletter:

A lo largo de la Crítica de la razón simbólica Nicol propone una revolución en la filosofía. Esto implica que la metafísica ha de preguntarse por su propio método de investigación, debido a que su papel …

La verdad “sentida”: una perspectiva nicoliana

Stefano Santasilia #16 - Nicol, Artículos

Suscríbete al newsletter:

Aclarar una verdad siempre es re-velar algo nuevo, pero esta afirmación esconde otra cuestión más importante: ¿qué significa introducir “algo de nuevo”? Y, sobre todo, ¿cómo se puede introducir “algo de nuevo” donde se trata de …

El principio vocacional de la filosofía en Eduardo Nicol

Yareni Torres Castillo #16 - Nicol, Artículos

Un expedito análisis de la situación mundana actual nos llevaría a suponer que vivimos en el peor de los mundos posibles, en un planeta decadente, contaminado, explotado, habitado por seres envidiosos, egoístas o ciegos, que se odian unos a otros y se asesinan cruelmente, como si la violencia se hubiese filtrado en todos los ámbitos de nuestra vida, pues aun en tiempos de paz se violenta con la palabra.