Entrada y Misericordia

Marialy Soto #33 - Pensar con Cornelius Castoriadis, Voz Abierta

La última vez que vi el reloj marcaba las 2:45 de la tarde. No tengo mucho tiempo, pero por fin doy vuelta en la esquina, me quedan quince minutos y todavía me falta caminar esta larga cuadra que en los días de visita se llena con puestos ambulantes, ropas sin cuerpo suspendidas al sol, playeras, sudaderas, pantalones, bermudas, prendas que pintan en beige y en blanco el camino hasta la entrada del reclusorio.