Eric Hazan

Jean-Luc Nancy: Para responder a la invitación de Julien Coupat y de Eric Hazan

Jean-Luc Nancy / Trad. Maria Konta #32 - Sexualidad, erotismo y pornografía, Traducciones

Eric Hazan

Eric Hazan 

Julien Coupat y Eric Hazan lanzaron, en el periódico Libératión, una invitación a las reuniones entre los que se conforman a permanecer como espectadores y, por tanto, un poco cómplices de la farsa política que de aquí en adelante, entra en un nuevo episodio electoral.[1] Con mucho gusto les digo que me uniré, con gran apetito, a cualquier mesa abierta para probar otros alimentos como ensaladas de los debates democráticamente partidarios y estratégicos. Somos numerosos los que sabemos más o menos claramente que la política está deshecha, disuelta en la empresa, en la Bolsa y sin duda con una mutación más profunda que las cifras ya desgastadas. Por tanto, espero que esta apelación se escuche.

Me parece sólo necesario señalar esto: la palabra elegida para describir el proceso para el “despido”, es poco convincente, poco apasionante, y demasiado poco ligada a lo de que trata de separarse. Este es un término jurídico, que implica una institución autorizada a destituir (en este caso, un pueblo soberano, en suma suficientemente clásico) y, sobre todo, mantiene la función por la cual una persona está despedida (en este caso, la función política que se trata justamente de reconsiderar de arriba abajo). Por lo menos, debería constituirse como una instancia suprapolítica. Todas las cuestiones ligadas a los poderes constituyentes o a imaginaciones instituyentes, cuestiones tan a menudo agitadas durante medio siglo, arriesgan a proyectar sus sombras.

Julien Coupant

Julien Coupant 

Pero también hay una razón menos formal, más viva y fuerte para eliminar esta palabra. Su prefijo es caduco. Hemos usado y abusado de términos negativos o sustractivos. Ciertamente, la “deconstrucción”, la “pereza” o la “disidencia” conservan todos los vigores que han sembrado los pensamientos de Derrida, Blanchot y Rancière. Sin embargo, fuera de sus contextos, las palabras pronto pierden sus virtudes. Derrida lo sabía bien, advirtió contra el empleo de la “deconstrucción”. Afortunadamente, nadie ha pensado explotar la [palabra] “despoblar” de Beckett. Uno podría, en cambio, establecer y analizar el léxico de los discursos antiguos y recientes de la desestabilización, la desvalorización, la desterritorialización, la desconsideración, el desamor, la declosión, el de-ser o abandono, lo impolítico y la indignación, la desobediencia misma y la desconfianza. Por supuesto, estas palabras y estos pensamientos, estas invitaciones para la crítica y la lucha siempre están justificadas de nuevo por las situaciones. Pero también sabemos que destacan, es probable que vuelva a la marca que se quiere descartar.

Por otra parte, el despido ya está en marcha. Coupat y Hazan lo describen muy bien. Es un proceso autoinmune del Viejo Mundo que se agota. Por lo tanto, preferimos hacer otra cosa. Ni despedir, ni constituir, ni restituir. No es lo suficientemente claro o lo suficientemente brillante. Me gustaría decir, por la resonancia, que “situar” (situer) es suficiente. Pero esto sería nostálgico (à s’y tuer) [para matarlos]. Intentemos simplemente porque se trata de una invitación a responder. Lo que en buen latín quiere decir comprometerse. PD: Por supuesto, es inútil recordar la palabra “pérdida”.

[1] El texto original en francés “ Pour répondre à l’appel de Julien Coupat y d’Eric Hazan” fue publicado en Líberation el 11 de febrero 2016, http://www.liberation.fr/debats/2016/02/11/pour-repondre-a-l-appel-de-julien-coupat-et-d-eric-hazan_1432682 como respuesta al texto de Julien Coupat (acusado de terrorismo) y Eric Hazan (fundador de la casa editorial La Fabrique) “Pour un processus destituant: invitation au voyage” publicado en Líberation el 24 de enero 2016,
http://www.liberation.fr/debats/2016/01/24/pour-un-processus-destituant-invitation-au-voyage_1428639