Josep Renau: militancia política y fotomontaje en México

Paola Uribe #41 - Hojear el siglo XX, #41 - Artículos

Josep Renau

Resumen:

En el presente ensayo analizo la colaboración del artista exiliado español Josep Renau, entre 1940 y 1941, en la revista obrera mexicana LUX: La revista de los trabajadores, órgano oficial del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). A través del análisis de las cuatro portadas que diseñó para la publicación obrera expongo cómo Renau configuró sus fotomontajes y los temas que trató, relacionados con la industria eléctrica, la lucha obrera y la desigualdad social mexicana.

 

Abstract:

In this essay I analyze the collaboration of the Spanish exiled artist Josep Renau, between 1940 and 1941, in the Mexican labor magazine LUX: the magazine of the workers, official organ of the Mexican Union of Electricians (SME). Through the analysis of the four covers he designed for the labor publication, I explain how Renau configured his photomontages and the subjects he dealt with, related to the electrical industry, the workers’ struggle and the Mexican social inequality.

Cartel de Josep Renau. Derechos: Fundación Josep Renau

Josep Renau (Valencia 1907– Berlín 1982) es considerado uno de los artistas de vanguardia más importantes de España en la década de los treinta por su incursión en el fotomontaje político y en el diseño. Desde 1930, como miembro del Partido Comunista Español, inició su activismo artístico influenciado por las ideas estéticas de Plejánov sobre la relación entre arte y vida social. Junto con otros artistas de vanguardia, fundó la Unión de Escritores y Artistas Proletarios. Pronto colaboró como ilustrador y escritor en algunas revistas de tendencia anarquista y comunista que apostaron por una renovación en la cultura española y apoyaron la lucha obrera internacional. Cuando irrumpió la Guerra Civil Española, Renau fue nombrado Director General de Bellas Artes, entre 1936 y 1938; en este periodo produjo múltiples carteles y fotomontajes a favor de la lucha republicana.[1]

Es en la revista anarquista Orto. Revista de documentación social (1932–1934) donde podemos ubicar las primeras colaboraciones de Renau en el fotomontaje político. Después colaboró en las revistas Octubre (1933–1934), Estudios (1922-1937) y, en 1935, fundó la revista Nueva Cultura (1935–1937).[2] La gran influencia de Renau para desarrollar sus montajes fue el alemán John Heartfield, quien utilizó la fotografía como arma de crítica política. Aunque también podemos rastrear la influencia del constructivismo ruso de Aleksandr Ródchenko o El Lissitsky y de otros artistas dadaístas alemanes, como Hanna Höch o Raoul Hausmann, en la composición del espacio,  el uso de texto y los contrastes de color.[3]

A lo largo de su vida, Renau conformó tres archivos de imágenes compuestos por fotografías de vanguardia y recortes de revistas ilustradas, como Life y Look.[4] Este archivo de imágenes (Bild Archiv) funcionó como fuente fundamental para construir sus fotomontajes. Después de elegir el tema, Renau seguía una serie de pasos para producir los fotomontajes: el primero, era tomarles fotos a los recortes de las fotografías de las revistas. Después, manipulaba los negativos, los ampliaba e imprimía, volvía a recortar las fotografías y las pegaba en el soporte. Finalmente, utilizaba el aerógrafo para unir y enfatizar el espacio con luces y sombras entre la yuxtaposición de imágenes.[5] La reapropiación y el reciclaje funcionaron como procedimientos para resignificar las imágenes en sus montajes.

Como Director General de Bellas Artes, Renau conoció a David Alfaro Siqueiros en Valencia, cuando el muralista mexicano dictó la conferencia “El arte como arma de lucha”. El discurso impactó al artista valenciano, por su propuesta vanguardista y su visión sobre la función política del arte. Unos meses después, durante el Congreso de Artistas y Escritores Revolucionarios, en julio de 1937, Renau tuvo contacto con el contingente de artistas y escritores mexicanos, compuesto por algunos miembros de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR). Los miembros de la LEAR conocían los carteles de la guerra civil española y las revistas en donde había colaborado Renau, incluso algunos de los carteles y fotomontajes aparecieron publicados antes del congreso en la revista Frente a Frente, órgano de la liga mexicana.

Muchas de las publicaciones mexicanas de la prensa obrera durante la década de los treinta apoyaron la lucha del Frente Popular Español. Es el caso por ejemplo, de la ya mencionada Frente a Frente; la revista del líder sindical Vicente Lombardo Toledano, Futuro; el órgano del Sindicato Mexicano Electricistas, LUX, entre otras. En estas publicaciones, aparecieron carteles, fotomontajes y fotografías de la Guerra Civil Española. Muchas de ellas fueron tomadas de otras publicaciones internacionales como Rusia en construcción, New Masses o Nueva Cultura. Esto demuestra la circulación y la red entre revistas de tendencia de izquierda a favor de la lucha anti fascista y en apoyo a la lucha obrera internacional en la Ciudad de México. Además, evidencia la red entre artistas españoles y mexicanos.

Cuando Renau llegó a México, vino con la intención de participar en el muralismo mexicano, consecuente con la idea de producir arte políticamente comprometido. David Alfaro Siqueiros (1896–1974) lo invitó a colaborar como parte del Equipo Internacional de Artistas Plásticos para la producción del mural Retrato de la Burguesía en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), mural que trató el tema de la recién finalizada Guerra Civil Española y el ascenso del fascismo imperialista.[6] Después del incidente del asalto a la casa de León Trotski, perpetrado por algunos artistas y miembros del Partido Comunista Mexicano, entre ellos “El Coronelazo”, el sindicato le solicitó a Renau finalizar el mural.[7] Cuando terminó el mural en julio de 1940, Renau propuso a los miembros del Comité Central electricista la creación de otro mural: La electrificación total de México acabará con la miseria del pueblo. Fue en este momento cuando el artista español colaboró en las portadas de la revista LUX.

LUX diciembre 1939. Sindicato Mexicano de Electricistas

 La revista LUX: la revista de los trabajadores inició el 15 de enero de 1928, por iniciativa de Gabriel Álvarez Monterrubio, Secretario de Educación y Propaganda y a cargo de la redacción quedó Pedro Ruiz. La revista se creó con el fin de informar sobre lo que ocurría en los sitios de trabajo y fomentar la unión entre los sindicalizados.[8] Desde el inicio, las portadas de la publicación fueron ilustradas, tanto con gráfica como con fotografía,  aunque en el interior no se le dio mayor importancia a las imágenes. Fue en 1936 cuando el discurso visual cobró importancia en la publicación, hecho que coincidió con el apoyo que ofreció el SME al gobierno de Lázaro Cárdenas.[9] En este año, uno de los principales ilustradores fue Santos Balmori (1899–1992), miembro de la LEAR. Para 1938, Francisco Eppens (1913–1990) fue un colaborador habitual en el diseño de portadas. Tanto Balmori como Eppens utilizaron la gráfica como recurso técnico para el diseño de portadas, tuvieron como tema principal la representación del obrero y las masas combativas acorde con las políticas obreristas de Lázaro Cárdenas.[10]

Renau colaboró con el diseño de portadas sólo en cuatro números de la revista: diciembre de 1940, enero, febrero y marzo de 1941. En todos los números utilizó el fotomontaje como procedimiento formal. Por primera vez en la historia de la revista se publicaron en las portadas fotomontajes tan elaborados, aunque desde 1936 se habían publicado diferentes fotomontajes en el interior, sobre temas soviéticos y de la Guerra Civil Española.[11]

LUX diciembre 1939. Sindicato Mexicano de Electricistas

En la primera portada que realizó Renau en diciembre de 1940, desarrolló el tema de la industria eléctrica y la unión obrera. Aparecieron en primer plano dos manos rojas, entrelazadas, en un gesto de fraternidad; en el fondo se observan unas chimeneas de la hidroeléctrica de Nonoalco semicubiertas por nubes. En el fotomontaje identificamos las prácticas habituales que utilizaba Renau: elección del tema, manipulación del archivo visual, reciclaje de imágenes y utilización de la pistola de aire. La imagen de la hidroeléctrica que apareció en la portada pertenece a la serie de fotografías que Renau había tomado como parte de la recopilación iconográfica para el boceto-montaje del mural del SME. La figura de las manos sobreimpresas forma parte del banco o archivo visual sobre un estudio de manos en diferentes posiciones que él mismo tomó. La postura de las manos y cómo están incluidas en la imagen de la portada de LUX es muy similar al fotomontaje “México y España” de Agustín Jiménez, publicado en Revista de Revistas el 23 de julio de 1933, donde se representa la fraternidad de las dos naciones con el close-up de un estrecho saludo de manos entre un cúmulo de nubes. El parecido de los fotomontajes nos hace pensar que es posible que Renau tuviera como referente esta imagen del fotógrafo mexicano.

Portadas LUX de Josep Renau Derechos: Fundación Josep Renau

En la portada de enero de 1941, en la parte inferior, vemos el diseño del nuevo edificio del SME. Del centro de éste, sobre las siglas del sindicato iluminadas por focos rojos, emerge un puño atravesado por rayos eléctricos, símbolo del triunfo obrero. El diseño del edificio, que utilizó Renau para la portada, apareció en varios números de la revista ilustrando diversos artículos sobre el proceso de construcción de la nueva sede del sindicato en la colonia Tabacalera. El nuevo edificio funcionalista, construido por el arquitecto Enrique Yáñez, fue inaugurado en julio de ese año por el presidente Ávila Camacho. La imagen del puño en la portada de LUX es una cita de un fotomontaje de John Heartfield que apareció en la revista Volks Illustrierte, de abril de 1937, bajo el título de “La voz de la libertad en la noche alemana en la onda 29,8. Dedicado a la emisora clandestina que noche tras noche emite a pesar de la Gestapo la lucha por la paz, la libertad y la democracia”.[12]

En la siguiente portada, de febrero, Renau utilizó la imagen de una bobina emitiendo rayos eléctricos, la cual simula un globo terráqueo cuya cara frontal muestra a México. La imagen de esta bobina formó parte del fotomontaje-boceto propuesto para el mural de La electrificación total de México acabará con la miseria del pueblo. El mural nunca se llevó a cabo, pero tenía como tema exaltar la infraestructura eléctrica, además de exaltar también el avance cultural y civilizatorio que representó la electrificación para toda la sociedad.

La última colaboración para la revista fue la portada de marzo de 1941. En esta ocasión, Renau produjo un fotomontaje muy crítico. En una composición de corte constructivista, en la parte inferior izquierda de la portada, bajo la luz de un reflector cinematográfico, aparece una mujer indígena con sus hijos y más arriba unas manos llenas de dinero. La composición señala el contraste entre la pobreza de la mujer y la riqueza en posesión de algunas clases privilegiadas. Propone una imagen dialéctica, en donde señala las contradicciones sociales con la intención de hacer una crítica al sistema social. En el índice de la revista aparece la reproducción de la portada con la leyenda: “Hay que iluminar la verdadera situación de las masas mexicanas.” Este comentario es profundamente crítico hacia la sociedad mexicana. En pocas ocasiones Renau expresó un juicio directo hacia los problemas sociales del país. Uno de los aspectos que llamó la atención de Josep Renau y su esposa, la artista Manuela Ballester, cuando llegaron a la Ciudad de México, fue la pobreza extrema que se veía en las calles. En la primera entrega de la revista del exilio Romance se publicó una reseña sobre el mercado de la Merced. El artículo está acompañado de una serie de fotografías tomadas por los hermanos Mayo y por Renau. En el artículo, sin autor, se menciona “El mercado de La Merced es una especie de olla revuelta donde al sol del otoño, hierven los indios que bajan de los montes a vender, por dos centavos, miserables productos de la tierra”.[13] El texto es despectivo y mordaz en la descripción de la pobreza que se ve en el mercado. Es probable que Renau sea el autor de la nota. Las fotos del valenciano que ilustran el artículo ponen especial atención a los indígenas vendiendo sus productos. Regresando a la portada de LUX, la fotografía de la indígena con el niño en brazos parece pertenecer a la serie de la Merced.

Los elementos iconográficos del niño y la madre como víctimas del sistema o las manos tomando dinero como símbolo de la avaricia por parte de los que más tienen, remiten a la iconografía de los primeros fotomontajes en la revista Orto o Estudios. Por ejemplo, las manos que aparecen en la portada de LUX también aparecen en un fotomontaje de la serie Los diez mandamientos, “No robarás”,[14] donde Renau hace una fuerte crítica al sistema capitalista.

La participación tan breve de Renau en LUX se puede explicar por los cambios que se dieron en el Comité Central del SME a partir de diciembre de 1940. En ese número, se despidió de su cargo el Secretario del Exterior Luis Espinoza Casanova, quien, junto con el Secretario General, David Roldán había impulsado la creación del mural Retrato de la Burguesía. El nuevo Comité Central del organismo inició la transformación de la tendencia ideológica radical de izquierda, que había caracterizado al sindicato, por una tendencia de centro-derecha, siguiendo el llamado del presidente Ávila Camacho de buscar la “unidad nacional”.[15] Esto puede explicar por qué la brevedad de la colaboración de Renau en la revista y por qué no fue posible llevar a cabo su proyecto de mural para el hall del edificio sindical.

En las portadas de LUX, Renau puso en práctica todos los recursos gráficos y del fotomontaje que había desarrollado en la década anterior a su exilio: la reapropiación y reciclaje de imágenes, el uso de color, la impresión, sobreimpresión y el uso del aerógrafo. Además, tocó temas sociales y políticos nacionales e internacionales a través de la iconografía política de la lucha obrera y antifascista de la época. Si bien no exaltó la figura del obrero, sí tocó el tema de la unión obrera con la industria eléctrica, así como un tema sensible para la sociedad mexicana: la desigualdad social.

Los fotomontajes que acabamos de analizar son una aportación a la historia del fotomontaje en México. Se unen a los trabajos que realizaron Lola Álvarez Bravo en el Maestro Rural, Agustín Jiménez en Revista de Revistas y Enrique Gutmann y Luis Audirac en la revista Futuro.[16] Cabe mencionar que Renau también colaboró por muchos años en esta última publicación con más de treinta portadas. LUX y Futuro fueron las únicas dos revistas mexicanas en donde participó, ambas relacionadas con la lucha obrera internacional. [17] 

 

Bibliografía

 

  1. Bellón, Fernando,  Josep Renau, la abrumadora responsabilidad del arte, Institució Alfons el Magnánim-Diputación de Valencia, Valencia, 2008.
  2. Cabañas, Miguel, Josep Renau Arte y Propaganda, Ministerio de Cultura, Salamanca, 2007.
  3. De la Garza Toledo, Enrique, Historia de la industria eléctrica, México, UAM-I, 1994.
  4. García Manuel, et. al., Josep Renau: Fotomontador, Instituto Valenciano de Arte Moderno, Valencia, 2006.
  5. Heartfield, John, Guerra en la paz fotomontajes en el periodo 1930-1938, Gustavo Gilli, Barcelona,1976.
  6. Jolly, Jennifer, “Art of the Collective: David Alfaro Siqueiros, Josep Renau and the Collaboration at The Mexican Electricians’ Syndicate”, Oxford Journal, núm. 31, agosto 2008, pp.121–151.
  7. Lead, John, “Representing Workers, the Workers Represented”, en Thirt Text, vol. 28, núm. 3, 2014, 235–255.
  8. Renau, Josep, “Mi experiencia con Siqueiros”, México, Revista de Bellas Artes, núm. 5, enero­–febrero 1976, pp. 2–21.
  9. Renau, Juan, Técnica aerógrafica, brocha de aire, Editorial Centauro, México, 1946.
  10. Rodríguez, José Antonio, “Fotomontaje en México: razón sociopolítica”, Antropología, núm. 71, 2003, pp. 3–12

 

Notas

[1] Ver Miguel Cabañas, Josep Renau Arte y Propaganda, Ministerio de Cultura, Salamanca, 2007.
[2] Ver Manuel García, et. al., Josep Renau Fotomontador, pp.18-20.
[3] Ver Claude Leclanch-Boulé, Constructivismo en la URSS. Tipografía y fotomontaje, Campgràfic, Valencia, 2003.
[4] El último archivo lo conformó en México entre 1939 y 1958. Ver Fernando Bellón, Josep Renau, la abrumadora responsabilidad del arte,  pp.374-376.
[5] Juan Renau, Técnica aerógrafica, brocha de aire, pp. 146-147.
[6] El Equipo Internacional de Artistas Plásticos estuvo compuesto de artistas exiliados españoles y mexicanos. Dos artistas más formaron la sección española Antonio Rodríguez Luna y Miguel Prieto. Los artistas de la sección mexicana fueron Antonio Pujol y Luis Arenal. Ver Cesar Sánchez, “Retrato de la burguesía un mural colectivo”, en Jaime Brihuega, et. al., Josep Renau (1907-1982), compromiso y cultura. Zum sobre el periodo mexicano, pp.42–59. Jennifer Jolly, Art of the Collective: David Alfaro Siqueiros, Josep Renau and the Collaboration at The Mexican Electricians’ Syndicate”, pp. 121–151.
[7] Josep Renau, “Mi experiencia con Siqueiros”, México, Revista de Bellas Artes, núm. 5, enero­–febrero 1976, pp. 2–25.
[8] Francisco Celis Vértiz, “La expresión periodística del Sindicato Mexicano de Electricista” en LUX, México, Sindicato Mexicano de Electricistas, diciembre 1939, p. 53.
[9] El Sindicato Mexicano de Electricista se formó en diciembre de 1914 y hasta 1935 permaneció como una organización autónoma de cualquier institución del Estado. Fue hasta el sexenio de Lázaro Cárdenas cuando cambiaron su postura frente al Estado. Confiaron en el proyecto de nación cardenista que tuvo como base social el sector obrero y campesino. Ver  Enrique de la Garza Toledo, Historia de la industria eléctrica, México, UAM-I, 1994.
[10] John Lead, “Representing Workers, the Workers Represented”, en Thirt Text, vol. 28, núm. 3, 2014, pp. 235­-255
[11] En la portada de marzo de 1939 se publicó un fotomontaje sin firma en blanco y negro, sobre el sufrimiento de las mujeres y los niños en la Guerra Civil Española, seguramente tomado de alguna revista ilustrada extranjera de la época.
[12] John Heartfield, Guerra en la paz fotomontajes en el periodo 1930-1938 (Barcelona: Gustavo Gilli, 1976) 105.
[13] S/A, “Un Versalles de Quatre sous. El mercado de La Merced”, en Romance, núm.1, febrero 1940, p. 23.
[14] Ver imagen en Miguel Cabañas, op. cit., p. 19.
[15] Ibid, p. 58.
[16] José Antonio Rodríguez, “Fotomontaje en México: razón sociopolítica”, Antropología, núm. 71, 2003, pp. 3–12
[17] La revista Futuro fue fundada en 1933 por el líder sindical Vicente Lombardo Toledano. Renau colaboró en Futuro como ilustrador y diseñador de portadas de 1939 a 1946.