Queridos amigos, amigas, amigues:
Tal y como les hicimos saber en el número anterior de la Revista Digital de Filosofía, Reflexiones Marginales, esta es la última vez que la revista sale publicada. Después de una larga meditación, concluimos en que la revista había llegado a su término. Proseguir en esta labor hubiera implicado reformarla, cambiar el modo de proceder, integrándola a los diferentes modelos del quehacer filosófico que existen y llevándola a una “especialización” tan absurda como la que vivimos ahora. Baste recordar que “esta revista nació, como escribió Donovan Hernández, de una percepción: que la filosofía necesita dar respuesta a un conjunto de problemas que se dan alrededor de saberes de frontera y de saberes de y desde los márgenes, es decir, de saberes que quedan atravesados por dos o más conocimientos y que no se detienen en una especificidad, sino que se entrecruzan, se subsumen, se yuxtaponen. Pero al mismo tiempo, de lo que se trató fue de un procedimiento crítico que indagara sobre la constitución de las fronteras institucionales, sociales, económicas, políticas y universitarias que siguen estableciendo la identidad y la diferencia de las distintas áreas del saber. La frontera no habla de ir más allá de esos límites, de esos cercos, de esa raya que es señalada por lo decible y lo visible de una época, sino que trata de poner de manifiesto la presencia de un afuera que se sostiene con y por un adentro, es la articulación sostenida de relaciones de saber y poder como posibilidad de subjetivación y de libertad”. Hoy, creemos que el entramado se ha cumplido y que durante 90 números entregamos cientos de artículos invaluables de innumerables pensadores que provinieron no sólo de la filosofía sino de otros espacios de interdisciplinariedad. Este es el último número que publicamos de la revista Reflexiones Marginales.
A todas, a todos y a todes las personas que participaron en este proyecto, muchas gracias. Muchas gracias por darnos la oportunidad de compartir sus pensamientos, sus dudas, sus certezas, sus sueños. Muchas gracias por habernos convertido en compañeros de camino.
Alberto Constante
Editor y director
