La falacia del calentamiento global

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La falacia del calentamiento global

 

La falacia del calentamiento global: una revelación desde la ciencia contemporánea y desde la filosofía aristotélica

El contexto y la causa de la falacia

Hoy en día, en el ámbito político y dentro de un mundo llamado globalizado sobresale una bipolaridad: la contrariedad entre riqueza y pobreza extremas a nivel mundial. Por un lado, están los países que concentran un enorme caudal de riqueza y, por otro, los que concentran grandes carencias y una gran masa de pobres.[1] Esta bipolaridad a menudo se replica, a su vez, dentro de los propios países, en la mayoría de los cuales sobresale una pequeña porción de grandes ricos y una enorme masa de gente que vive en extrema pobreza.[2] Hoy en día, pues, el mundo se divide en general entre los países ubicados en el hemisferio norte y los ubicados en el hemisferio sur. Los unos, desarrollados e industrializados, son los llamados países del Primer Mundo, productores, acreedores y financieramente robustos; los otros, los llamados del Tercer Mundo son países subdesarrollados, sub-industrializados y destinados a proveer de materia prima a los primeros, de los cuales, en general, son deudores y financieramente dependientes.

El resultado de este orden mundial es que, precisamente lo que ocurre en el entorno de las relaciones internacionales se replica en los hechos al nivel de los gobiernos locales.[3] Por el predominio de un sistema fundado especialmente en el comercio, la usura y la persecución de riqueza, en las últimas décadas en la mayoría de los países tiende a prevalecer una forma de gobierno oligárquica, administrada por unos pocos y ricos para beneficio de esos mismos pocos y ricos, en detrimento de una amplia capa de pobres y una cada vez más escasa clase media.

Es en este contexto político y social de un mundo pretendidamente globalizado, en donde surgen y se extienden creencias que la mayoría de los hombres –por ignorancia o inexperiencia– admite sin más como verdades o como argumentos convincentes, aun cuando en realidad se trate de falacias[4] y de argumentos frágiles, fácilmente refutables por medio de la palabra y refutados por los hechos mismos.

Una de tales falacias es, por ejemplo, la afirmación de que los países llamados del primer mundo como los Estados Unidos de Norteamérica, como Canadá, Inglaterra, Francia y otros más son democracias.[5] En realidad se trata de gobiernos oligárquicos, fundados sobre el principio de la búsqueda de riqueza, en especial para beneficio de las clases económicamente poderosas en cada uno de esos países.

Otra falacia es el uso en un sentido positivo del concepto de “liberal” y de “liberalidad”, cuando se habla de gobiernos liberales o neoliberales. El adjetivo liberal[6] se refiere a la posesión de esta virtud ética, la liberalidad, relativa al uso correcto del dinero; y es, por consiguiente, un concepto que entraña en su origen un sentido positivo. La liberalidad es la excelencia ética contraria al vicio de la avaricia, por un lado, y al vicio de la prodigalidad, por otro. Cuando un gobierno oligárquico se atribuye a sí mismo un carácter liberal, en realidad, por consiguiente, lo que pretende es ocultar, tras la careta de una excelencia ética, una tendencia a la avaricia.[7] Pues un gobierno oligárquico es aquel en el que prevalece la búsqueda y consecución de la riqueza por cualquier medio, ya sea el préstamo con interés,[8] la colonización o el sometimiento de otros Estados a través el uso de la fuerza bélica.[9]

Una falacia más que ha comenzado a circular en las décadas recientes, es la del llamado calentamiento global,[10] y es esta de la que nos interesa discurrir brevemente en el presente ensayo. Así como detrás de las falacias de la democracia y de la del carácter liberal se oculta la intención y el propósito de los gobiernos oligárquicos de pasar inadvertidos como tales y de hacerse pasar por democráticos, generosos y liberales,[11] así también detrás de la falacia sobre el calentamiento global parece ocultarse una pretensión y un propósito determinado. Pero ¿cuál será este propósito determinado? ¿Cuál será la motivación que mueve a los gobiernos oligárquicos a hacernos creer a los ciudadanos de los distintos países que los seres humanos de la época contemporánea somos los responsables del cambio climático por el que actualmente atraviesa nuestro planeta?

Uno podría fácilmente sentir empatía y admitir la tesis de que el ser humano es el causante del llamado calentamiento global, no tanto por la fuerza de los argumentos –pues en realidad son argumentos débiles y falaces–, sino más bien porque, aquellos que han proclamado la defensa de esta tesis aparecen como científicos[12] con una preocupación filantrópica y bella que ningún hombre sensato y sensible podría dejar de compartir: la preocupación por el cuidado de nuestro hábitat y de nuestro planeta con vistas a la preservación de la humanidad. ¿Quién se opondría a que cuidemos nuestro hábitat y nuestro hogar en todo en cuanto esté en nuestras manos hacerlo, y a que con ello evitemos muertes y catástrofes naturales?

Sin embargo, no debe pasarnos por alto que una cosa es el cuidado del medio ambiente, de nuestro hábitat y de los biomas –siendo este cuidado algo laudable–, y que otras muy distintas son las causas del cambio climático. De lo primero sin duda es responsable el ser humano; de lo segundo, lo es exclusivamente o casi exclusivamente la naturaleza.

Y así como es sensato que nos ocupemos en el cuidado de nuestro cuerpo y de nuestra salud, así también parecería ser un deber de todos y cada uno de los que habitamos el planeta expresar preocupación y aplicar todo nuestro esfuerzo por cuidar el medio ambiente y reducir en la mayor medida posible la contaminación de nuestro aire y de nuestra agua. De acuerdo con ello parece razonable, por ejemplo, el que todos compartamos con el jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, Jorge Bergoglio,[13] la preocupación por el cuidado de la casa común, nuestro Planeta; por combatir las causas que destruyen los biomas y generan migraciones de animales, plantas y de seres humanos, y por evitar las causas de injusticia, de extrema pobreza y desigualdad desproporcionada, así como la guerra entre los Estados. Pues, si bien es evidente que los cambios climáticos traen consigo sequías, enfermedades y grandes destrucciones, no menos evidente es el carácter destructivo de la contaminación ambiental, de las guerras y las grandes iniquidades entre los hombres.[14] Ahora bien, de esto último –de las guerras, de la destrucción del medio ambiente, del hambre, de las injusticias y de las grandes olas de emigración consecuentes– evidentemente el único responsable es el ser humano,[15] de ningún modo la naturaleza. Pero del hecho de que los cambios climáticos causen sequías, enfermedades y grandes destrucciones, no se sigue que el ser humano sea el causante de los cambios climáticos ni de las destrucciones inherentes a ellos. Pues, como decimos, una cosa es el cuidado del medio ambiente (de nuestro hábitat, de los ríos, de los mares y lagos, de los bosques, y en general de los biomas), de todo lo cual es responsable exclusivo el ser humano y a cuyo cuidado es razonable que todos nos sintamos obligados, y otra cosa es el impedimento del cambio climático, en lo cual el hombre no tiene absolutamente ninguna participación o, si la tuviera, sería en una muy insignificante medida.

¿Por qué será entonces que los gobiernos oligárquicos pregonan que los seres humanos somos los responsables del cambio climático actual, al cual llaman calentamiento global? ¿Será por distraer nuestra atención en una dirección distinta a la de los grandes problemas mundiales –tales como los de las guerras y sus verdaderas causas y los de la injusta distribución de la riqueza– problemas estos de los que sí son responsables los gobiernos, principalmente los oligárquicos y tiránicos? ¿Será para hacer correr ante nuestros ojos una cortina de humo e impedir que veamos la verdadera naturaleza de sus acciones y la verdadera causa de éstas? ¿Será, pues, para que mantengamos ocupado el pensamiento en fenómenos ajenos a la realidad de la cual ellos procuran sacar el máximo provecho?[16]

Afirmar que el causante del cambio climático es el ser humano y no la naturaleza es ignorar que hay cosas de las que sólo el ser humano es responsable y cosas de las que sólo la naturaleza es causante. Atribuir al ser humano la causa del cambio climático es tan absurdo como afirmar que el hombre es responsable del movimiento del sol, del movimiento de la tierra y de sus ciclos, de sus procesos de generación, de las erupciones volcánicas, de los terremotos y tsunamis, de las tormentas y alteraciones meteorológicas, y de las catástrofes naturales que todo esto trae consigo. Es asimismo absurdo afirmar que –por la revolución industrial del siglo XIX, por la emisión de gases de automóviles, industrias, animales, y por la contaminación del medio ambiente o por otras causas semejantes– él es el causante de que los ríos se sequen, se eleve el nivel del mar e invada puertos, ciudades y grandes porciones de tierra, de que se sumerjan islas o mueran seres humanos y se extingan grandes cantidades de plantas y animales. Pues todo esto ha ocurrido repetidas veces en épocas pretéritas y remotas al margen del ser humano. Es tan absurdo, pues, como afirmar análogamente, que la physis –la naturaleza– es la causante de las guerras, de la iniquidad entre los hombres, de la depredación del medio ambiente y de todas las demás formas de injusticia de las que el único responsable es evidentemente el ser humano, pues sólo éste es principio y causa de sus acciones, sean estas excelentes o perversas.[17]

Por otra parte, hay muchas preguntas que los defensores de las causas antropogénicas del cambio climático dejan sin responder. Por ejemplo, ¿cómo, por qué y cada cuándo se genera una alteración sobre la atmósfera de la Tierra? Y puesto que ha habido otros cambios semejantes ¿cómo se le llamarían a esos otros calentamientos sobre la Tierra en tiempos tan remotos en los que seguramente no habría tenido injerencia el ser humano?

Por lo anterior, si observamos el problema desde una perspectiva filosófico-científica y lo consideramos a la luz de la historia de la física y de la filosofía natural, no parece que sea ni comprobable ni admisible la hipótesis de que el ser humano sea el causante de las alteraciones del clima sobre la Tierra entera. Pues ¿por qué el ser humano sería precisamente hoy en día el responsable del cambio climático más que en otras épocas anteriores? ¿Es que no lo tendría que haber sido también en todos los demás casos de calentamiento, hace milenios o incluso millones de años cada vez que ha ocurrido tal fenómeno? ¿O por qué ahora sí, y antes no cuando hubo otros calentamientos semejantes o peores en otras épocas? ¿Y cómo se probaría que del calentamiento actual lo sería el hombre? ¿Qué podrían ellos decir, por ejemplo, de la responsabilidad del ser humano respecto del cambio climático ocurrido hace setecientos años (desde el siglo XIV hasta mediados del siglo XIX), periodo conocido como Pequeña Edad de Hielo, cuando descendió la temperatura drásticamente? ¿Acaso el responsable habría sido también el ser humano? ¿O del enfriamiento no, pero del calentamiento actual sí? ¿O qué dirán de la injerencia o no injerencia del hombre hace mil años durante el periodo conocido como Óptimo Climático Medieval en el que la temperatura fue incluso más elevada que la de ahora?[18] Además ¿cómo se explican en general las mudanzas climáticas que la atmósfera terrestre ha sufrido en épocas en que el hombre ni siquiera existía? ¿Por qué no habrían de ser la naturaleza, el sol y el Universo en su conjunto la causa única o principal de los cambios climáticos en todo momento, tanto ahora como en otras épocas remotas, tanto si es un enfriamiento como si es un calentamiento? Y si, por otra parte, en un ejercicio de abstracción supusiéramos que existe la Tierra y la naturaleza toda con seres vivos, plantas y animales, excepción hecha del ser humano –como se admite por todos que alguna vez ha ocurrido–, en tal caso no habría modo de responsabilizarlo del cambio climático ocurrido en ese tiempo hipotético. Por tanto, en ese supuesto ¿querrían suponer que no se habría dado o no se daría el cambio climático sobre la Tierra, puesto que el ser humano no habría tenido intervención alguna y porque no habría habido emisión por parte del ser humano de gases de efecto invernadero, ni habría tenido antes lugar ninguna revolución industrial? ¿Es que de todos esos cambios pretéritos no habría causas antropogénicas, sólo habría del actual? Pero, además, si el cambio climático más reciente afecta a todo el globo terráqueo, pero otros cambios climáticos que han tenido lugar en otros tiempos han tenido asimismo efectos globales ¿no sería impreciso llamar calentamiento global a este, sólo por atribuirle causas humanas, precisamente cuando otros calentamientos registrados sobre la Tierra también han sido globales? Pues si suponemos que todos los calentamientos ocurridos han sido globales, pero suponen que el más reciente tiene su causa en el ser humano ¿por qué este sería llamado calentamiento global más que aquellos en los que no habría tenido participación el ser humano, siendo no obstante también calentamientos globales? ¿Qué haría, pues, a éste cambio climático reciente merecedor del nombre de calentamiento global más que a los otros calentamientos globales tenidos lugar sobre la tierra en otros tiempos remotos anteriores a la existencia del ser humano sobre la tierra? ¿O es que llamarían a éste calentamiento global de causas antropogénicas, y a los demás calentamientos globales de causas naturales? A estas y a otras preguntas no parecen responder fehacientemente quienes atribuyen al ser humano la responsabilidad del cambio climático actual e intentan definir este fenómeno como calentamiento global.

 

Una revelación desde la filosofía natural de Aristóteles

Desde las décadas más recientes, como decimos, ante las alteraciones climáticas registradas especialmente durante los últimos ciento cincuenta años, algunos han definido como cambio climático y calentamiento global a ese aumento observado de la temperatura media del sistema climático de la Tierra y a sus efectos relacionados.[19]

De acuerdo con sus pronósticos:[20] a) los futuros cambios climáticos y sus impactos consecuentes serán distintos de una región a otra alrededor del globo;[21] b) l[ ]os efectos de un incremento en las temperaturas globales serán una elevación en los niveles del mar y una alteración en la cantidad y en patrones de las precipitaciones; también una probable expansión de los desiertos subtropicales;[22] c) e[]l calentamiento sería mayor en el Ártico, con el continuo retroceso de los glaciares, el permafrost y la banquisa; d) otros efectos probables del calentamiento incluirían fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes, como oleadas de calor,[23] sequías, lluvias torrenciales y fuertes nevadas,[24] a   cidificación del océano y extinción de especies, debido a cambiantes regímenes de temperatura; e) entre los efectos humanos se daría la amenaza a la seguridad alimentaria por la disminución del rendimiento de cosechas y la pérdida del hábitat por inundación.[25]

Mamut congelado en el Permafrost

Mamut congelado en el Permafrost

Ante tales hechos y a la vista de tales pronósticos, f) se ha pretendido atribuir a causas antropogénicas el cambio climático reciente, al cual han llamado específicamente calentamiento global, en la idea de que los seres humanos por un lado serían los causantes de tal cambio, mientras que, por otro, estaría en la mano del hombre evitar o mitigar tanto este calentamiento de la atmósfera como los efectos que él trae consigo.[26]

Así pues, en el presente ensayo nos proponemos mostrar, no obstante, que detrás de esta tesis alarmista y catastrófica se esconde una falacia. No es el ser humano el responsable de tal fenómeno, sino que esto es parte de un proceso que rebasa con mucho la voluntad de los hombres. Veamos simplemente en el cuadro de abajo lo que afirma Aristóteles hace casi dos mil cuatrocientos años y lo que dicen algunos “científicos” contemporáneos (marcado en negritas se indican las afirmaciones idénticas; en cursiva se indica la explicación de la causa proporcionada por Aristóteles):

Algunos científicos contemporáneos del IPCC señalan: Aristóteles en su tratado de Meteorologica [I 14, 351ª 19 – 353ª 29] afirma[27]:
a) “Los futuros cambios climáticos y sus impactos consecuentes serán distintos de una región a otra alrededor del globo”.

 

a) “No siempre los mismos lugares de la tierra son húmedos ni secos, sino que cambian según los surgimientos o desapariciones de los ríos”. [351ª 19ss.].

 

b) “Los efectos de un incremento en las temperaturas globales serán una elevación en los niveles del mar y una alteración en la cantidad y en patrones de las precipitaciones;

 

también una probable expansión de los desiertos subtropicales;

 

b) Por eso también cambian la tierra firme y el mar, y no siempre los mismos lugares en la tierra y los mares permanecen todo el tiempo, sino que se produce mar donde hubo tierra seca, y ahí en donde ahora hay mar, allí habrá de nuevo tierra. [351ª 21ss.].

 

Pues si lo examinan descubrirán que en muchas partes el mar ha cubierto . [351ª 32-b 8].

c) El calentamiento sería mayor en el Ártico, con el continuo retroceso de los glaciares, el permafrost y la banquisa;

 

c) “Se produce mar donde hubo tierra seca, y ahí en donde ahora hay mar, allí habrá de nuevo tierra. Sin embargo, es necesario pensar que estos cambios se producen conforme a cierto orden y periodicidad”. [351ª 23-26].
d) “Otros efectos probables del calentamiento incluirían fenómenos meteorológicos extremos más frecuentes, como oleadas de calor, sequías, lluvias torrenciales y fuertes nevadas; a   cidificación del océano y extinción de especies, debido a cambiantes regímenes de temperatura;

 

d) El principio y la causa de estos cambios es que las partes interiores de la tierra tal como los cuerpos de las plantas y de los animales tienen madurez y vejez. Excepto que a ellos no les sucede el padecer estos cambios en parte, sino que es necesario que el ser vivo en su totalidad simultáneamente madure y decrezca; en la tierra, en cambio, esto se produce en parte a causa del frío y del calor”. [351ª 26-31].
e) “Entre los efectos humanos se daría la amenaza a la seguridad alimentaria por la disminución del rendimiento de cosechas y la pérdida del hábitat por inundación”. e) “Pero debido al hecho de que la generación natural completa de la tierra se produce de modo progresivo y en periodos prolongados en relación con nuestra vida, esos que se producen pasan inadvertidos, y antes se producen aniquilaciones y destrucciones de pueblos enteros antes de que sea memorizado la mutación de estos lugares de principio a fin”. [351b 8-13].

“las emigraciones de tales pueblos pasan inadvertidas, debido a que unos abandonan las regiones, mientras que otros permanecen hasta el punto precisamente en que el territorio ya no es capaz de alimentar a ninguna multitud”. [351b 15-19].

f) Las causas del cambio climático reciente, al cual han llamado calentamiento global, serían antropogénicas, en la idea de que la causa de tal cambio sería artificial, no natural. Suponen asimismo que la interrupción de las alteraciones climáticas estaría también, por consiguiente, en la mano del hombre.

 

f) “Pues bien, estas crecen y decrecen a causa del sol y de su rotación, y por estos también las partes de la tierra adquieren una diferente potencia, de modo que pueden permanecer húmedas hasta un cierto tiempo y luego se secan y envejecen de nuevo; otros lugares, en cambio, reviven y se vuelven húmedos por partes. Y es necesario que al volverse más secos los lugares, desaparezcan las fuentes, y que, al suceder estas cosas, los ríos, siendo en primer lugar grandes, lleguen a ser pequeños, y luego finalmente, lleguen a estar secos. Al trasladarse los ríos de lugar desapareciendo aquí, pero surgiendo análogamente en otros lugares, cambie el mar. En efecto, allí donde siendo impulsado por los ríos llene , es necesario que al alejarse haga que se seque; y allí donde se seque, tras haber sido llenado luego de haber sido cegado por las corrientes de río, de nuevo allí se anegue”. [351ª 30-351b 8]

En el inciso a) del lado izquierdo, se indica que los científicos de la ONU predicen que en el futuro “los cambios climáticos serán distintos de una región a otra alrededor del globo”; al lado derecho, en el inciso a) se indica que Aristóteles no predice, sino que describe y explica que “no siempre los mismos lugares de la tierra son húmedos ni secos, sino que cambian según los surgimientos o desapariciones de los ríos”. Como puede verse, aquello mismo que Aristóteles describe y explica que ocurre, los científicos de la ONU predicen que ocurrirá. ¿Y cómo no habrá de ocurrir, si tales fenómenos suceden de manera periódica y con cierta regularidad? En efecto, el hecho de que las regiones de la tierra [tópoi tès gēs] presenten alteración de clima –volviéndose después húmedos los que ahora son secos y luego secos los que actualmente son húmedos– lo explica el Estagirita por el surgimiento de nuevos ríos y la desaparición de los actuales. Y ello se debe, como veremos en seguida, por el calor y el frío producidos por efecto de la irradiación del sol.

Las consecuencias de un incremento en las temperaturas globales, según predicción de los llamados expertos de la ONU (inciso b) será una elevación del nivel del mar,[28] mayores precipitaciones y probable expansión de los desiertos subtropicales; la consecuencia de que cambie el curso de los ríos, según Aristóteles (inciso b), es que el mar invade la tierra y emerge tierra donde antes había mar. “Pues, si lo examinan, dice, descubrirán que en muchas partes el mar ha cubierto

La predicción de los especialistas de la ONU es que habrá retroceso de los glaciares, el permafrost y la banquisa por el calentamiento en el Ártico (inciso c); Aristóteles prevé que por los cambios del calor y el frío habrá tierra donde ahora hay mar y se produce mar donde hubo tierra seca (inciso c). Explica, además, que es natural que esto suceda: “es necesario pensar que estos cambios se producen conforme a cierto orden y periodicidad”. Es decir, el hecho de que suba en algunas regiones el nivel del mar e invada porciones de tierra firme, y el hecho que se descubran partes de tierra antes ocultas por el mar, es consecuencia de una causa natural, regida por ciertas leyes que responden a un cierto orden y a una cierta periodicidad [katà tinà táxin kaì períodon];[29] es decir, es un fenómeno que ocurre con cierta regularidad; una regularidad y periodicidad que, como veremos, no se mide con el ciclo de la vida humana, sino con la del universo.[30]

Según la predicción de los científicos de la ONU (inciso d), probables efectos del calentamiento serían cambios meteorológicos bruscos: oleadas de calor, sequías, tormentas, fuertes nevadas, acidificación del océano y extinción de especies vegetales y animales, todo ello debido a cambiantes regímenes de temperatura. Pues bien, según la explicación que da Aristóteles del cambio climático (inciso d), es que las partes interiores de la tierra maduran y envejecen, tal como los órganos de las plantas y los animales, sólo que en los seres vivos ocurre en su totalidad, es decir, afecta a todo el cuerpo; en la tierra en cambio ello sucede por partes o regiones, y ello es debido al frío y al calor.

Una de las predicciones de los especialistas de la ONU es que la afectación de las cosechas y la pérdida del hábitat por las inundaciones amenazaría la seguridad alimentaria de los seres humanos por inundación[31] (inciso e). Aristóteles explica, por su parte, que la generación natural completa de la Tierra se da de modo progresivo y durante períodos tan largos en relación con la vida humana, de tal modo que esos cambios climáticos nos pasan inadvertidos en el tiempo, y antes de que los seres humanos registren en su memoria de principio a fin la mutación de esos lugares sobre la Tierra, se producen aniquilaciones y destrucciones de pueblos enteros[32] (hólōn tòn ethnòn apòleiai gígnontai kai phthoraí), y las emigraciones se dan precisamente cuando el territorio ya no es capaz de alimentar a ninguna multitud” (inciso e).

Así pues, a partir de esta lectura paralela de lo que dicen los especialistas de la ONU y lo que afirma Aristóteles en relación con los cambios climáticos, podemos concluir que aquellos repiten los que ya está dicho en el tratado de Meteorologica. Sólo que ellos hacen creer que predicen lo que de todos modos va a ocurrir. Pues, como afirma Aristóteles “es necesario pensar que estos cambios se producen conforme a cierto orden y periodicidad”.

Ahora bien, los llamados científicos de la ONU y todos sus seguidores y agoreros creen o quieren hacer creer que las causas del cambio climático, al cual han llamado calentamiento global, son antropogénicas y que no responden a una causa natural (inciso f). Sin embargo, a partir de la demostración del tratado de Meteorologica es claro que las alteraciones climáticas de la Tierra materializadas en mutaciones alternas de las diferentes regiones terrestres, se producen a causa del sol y de su rotación (inciso f).[33]

Así pues, por todo lo anterior queda claro que las predicciones de los científicos contemporáneos de la ONU sobre el cambio climático y el calentamiento global no son sino repeticiones de tesis que han sido ya expuestas por el Estagirita hace casi dos mil cuatrocientos años, sólo que aquellos han hecho acompañarlas con un diagnóstico errado sobre sus causas. En efecto, si ellos atribuyen a los cambios de temperatura sobre la Tierra consecuencias idénticas a las que establece Aristóteles; si en el tratado aristotélico de Meteorologica se establece como efecto del calentamiento lo mismo que aducen aquellos dos mil cuatrocientos años después (como predicciones de hechos que supuestamente en un futuro ocurrirán), entonces es insostenible la tesis de ellos de que la revolución industrial, la contaminación ambiental y las actividades humanas son la causa de un fenómeno que evidentemente no se da por primera vez en la Tierra y cuyas consecuencias tampoco se darán por primera vez. Pues estas son cíclicas, como cíclico es el fenómeno que las produce, pues se ha dado en otro tiempo; y la causa que lo ha producido en otro tiempo no ha sido ni la revolución industrial, ni la contaminación ambiental, ni actividad humana alguna.

Por otra parte, quienes atribuyen al ser humano la causa de las alteraciones climáticas muestran incapacidad para mirar más allá de su entorno particular y pierden de vista las alteraciones del planeta completo en su entorno universal. No es admisible, en efecto, que se atribuya al Universo y a la Tierra pequeños y cortos cambios como los que se dan en la vida humana. Pues, como afirma Aristóteles “es ridículo que el Universo se mueve a través de pequeños y cortos cambios”.[34] Y la vida de un ser humano es inmensamente más breve que la de la Tierra, como la de ésta es inmensamente más corta que la del cielo entero. Pues el movimiento del cielo entero obedece a procesos infinitamente más largos que los de la Tierra:[35]

[…] ‘y la masa de la Tierra y su magnitud –dice Aristóteles– no son nada en relación con el cielo entero’;[36] pues hay que suponer que la causa de todos estos cambios es que a través de tiempos predestinados, como entre las estaciones del año hay invierno, así hay un gran invierno y un exceso de lluvias durante un determinado y grande periodo.[37]

Por eso hay cambios climáticos sobre la Tierra, según la explicación de Aristóteles. Así pues, es claro que el filósofo no explica las alteraciones climáticas de la Tierra a la vista de lo que sucede en cortos plazos sobre la superficie del planeta (pues eso es ridículo, nos dice), sino a la vista de las transformaciones que sufre el Universo en su conjunto. Y de conformidad con ello, es preciso pensar que en el largo lapso de su generación completa la Tierra pasa por periodos muy prolongados semejantes a las estaciones, entre las que se da –dicho con una paráfrasis–, un gran verano con excesivas sequías durante un determinado y grande periodo (i.e. los interglaciares) o, como dice textualmente “un gran invierno y un exceso de lluvias durante un determinado y grande periodo” (sc. glaciaciones); y –hemos de añadir-, aún intercalados, una larga primavera y un grande periodo otoñal. Ahora bien, esta enorme diferencia temporal entre los procesos naturales del Universo y los de la Tierra, es la razón de que los seres humanos pasemos por alto los cambios que se suscitan durante largos periodos que rebasan con mucho la vida humana:

Pero debido al hecho de que la generación natural completa de la tierra se produce de modo progresivo y en periodos prolongados en relación con nuestra vida, esos que se producen pasan inadvertidos, y antes se producen aniquilaciones y destrucciones de pueblos enteros antes de que sea memorizado la mutación de estos lugares de principio a fin.[38]

A partir del diagnóstico que hace el Estagirita sobre las alteraciones de la atmósfera terrestre y los cambios cíclicos en las temperaturas, es necesario concluir, por tanto, que el cambio climático actual, como todos los demás anteriores, es parte de un proceso de transformaciones del Universo entero[39] bajo el influjo de la irradiación solar y por la rotación del sol; y, por consiguiente, que no es el ser humano el causante de tales cambios cíclicos a los que, en el curso de su generación natural completa está sometido nuestro planeta.[40]

Una revelación y una denuncia desde la ciencia contemporánea

Nuestra postura sobre la falacia del calentamiento global vista a partir de la filosofía de Aristóteles se ve confirmada por la opinión de numerosos científicos hoy en día, muchos de los cuales, habiendo pertenecido al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, han decidido revelar la verdad.[41]

Sin embargo, debemos decir, más exactamente, que, al fijar su tesis de que el cambio climático tiene su causa en la naturaleza, en el movimiento del universo o en la actividad solar, no hacen otra cosa que repetir lo que se encuentra ya explicado desde hace prácticamente 2400 años por Aristóteles. Todos ellos concuerdan en un punto: las causas del calentamiento global no son antropogénicas, pues las emisiones de CO2 por causas humanas no afectan a la atmósfera. En efecto, el biólogo mexicano Nasif Nahle[42] sostiene que la variabilidad climática y el calentamiento global son eventos reales y actuales, sí; pero que es pseudo-ciencia o dogmatismo, el situar a los seres humanos como responsables de ambos fenómenos; pues no hay evidencia factible al respecto y se trata de un fenómeno cíclico natural. Afirma que la evidencia indica que se trata de un fenómeno cíclico planetario que ocurre debido a las variaciones en la intensidad de la radiación solar (RS) y la radiación cósmica intergaláctica. Por otra parte, el ingeniero químico de Nueva Zelanda Geoffrey G. Duffy[43] sostiene que no existe ninguna evidencia física de que el CO2 aumente la temperatura del planeta; que el vapor de agua “causa el 95% del efecto invernadero”, y que “el Sol es el principal responsable” de las oscilaciones de temperatura que se han producido en la Tierra a lo largo de la historia. Pues únicamente el 0,008% del CO2 presente en la atmósfera es generado por la actividad humana. El físico noruego Ivar Giaever, quien renunció a la Sociedad Estadounidense de Física [APS] manifestando su abierta oposición en contra de la tesis del llamado calentamiento global, afirma “Soy escéptico, el calentamiento global se ha convertido en una nueva religión”;[44] por su parte, Joanne Simpson, declara:

Dado que no estoy afiliada con ningún organismo, ni recibo becas de nadie, puedo hablar francamente… y como científica, sobre el calentamiento global continúo escéptica. [45]

El científico japonés Kiminori Itoh, a su vez, afirma:

El terror y miedo del calentamiento global es el escándalo más grande de la historia… cuando la gente se entere de la verdad se van a sentir engañados por la ciencia y los científicos. [46]

El geólogo hindú Arun D. Ahluwalia expresa así su crítica a sus colegas del IPCC:

El departamento de Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC) se ha convertido en un circuito cerrado, no quiere escuchar a otros… no tienen una mentalidad abierta… estoy sorprendido de que al Premio Nobel se haya entregado bajo suposiciones científicas incorrectas y por individuos que no son ni geólogos. [47]

El físico mexicano Víctor Manuel Velasco Herrera sostiene:

Los modelos y previsiones del reporte de las Naciones Unidas sobre los cambios climáticos (IPCC) son incorrectos porque se basan solamente en modelos matemáticos y presentan resultados con escenarios que no incluyen por ejemplo la actividad solar. [48]

El científico estadounidense Stanley B. Goldenberg denuncia:

[…] es una mentira de lo más terrible, porque al ser difundida a través de los medios masivos de información, hace parecer que solo un puñado de científicos no aceptan este deformado cambio climático. [49]

Geoffrey G. Duffy, afirma:

Incluso si duplicamos o triplicamos la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, esto tendría muy poco impacto, ya que el vapor de agua y el agua condensada en partículas, como las nubes, dominan la escena globalmente y siempre lo harán. [50]

William M. Brigg,[51] advierte:

Después de leer los comentarios de Pachauri (el Director del IPCC de las Naciones Unidas) en el que compara los escépticos con la gente que cree que la tierra es plana, ténganlo por seguro de que no me voy a callar.

El geólogo sueco David Geese[52] pregunta con ironía:

¿Por cuantos años más tendrá que seguir enfriándose el Planeta hasta que empiecen a darse cuenta de que el Planeta no se está calentando? ¿Por cuantos años más tendrá que continuar el enfriamiento?.

Takeda Kunihiko[53] expresa con una analogía la naturaleza política del artificio del calentamiento global:

De una manera u otra, las emisiones de CO2 no hacen ninguna diferencia en la atmósfera… Todos los científicos lo saben, pero no les conviene decirlo. El calentamiento global como vehículo político, mantiene a los europeos en el asiento del conductor y a las naciones sub-desarrolladas caminando a pie.

Asimismo el informe de Delgado Domingos de Portugal[54] revela el trasfondo de la actual preocupación en la Organización de las Naciones Unidas por alarmar sobre el calentamiento global:

Crear una ideología ligada al dióxido de carbono es un peligro sin sentido… La actual alarma sobre el cambio climático es un instrumento de control social, un pretexto para los grandes negocios y carreras políticas. Se ha convertido en una ideología que es preocupante como tal.

Sin embargo, el mejor testimonio, entre los científicos, de que la tesis sobre el calentamiento global y sus causas antropogénicas es una falacia, es el de Harlod Lewis,[55] quien, al renunciar en el año 2010 a la American Physical Society, pone al descubierto la degeneración y corrupción en la que, ha caído la agrupación de científicos y especialistas del Primer Mundo en el transcurso de las décadas más recientes:

Harold Lewis

Harold Lewis 

Los grandes hombres de ciencia ‘impecables’ –dice–  ya no se encuentran por la tierra, y la inundación de dinero se ha convertido en la razón de ser de la investigación de la física, tanto el sustento vital de muchos másEs, por supuesto, la estafa del calentamiento global, con los billones de dólares (literalmente) el motivo como interés conductor, que ha corrompido a muchos científicos, y ha llevado a EPA a ser como una ola gigante. Es el fraude más grande y de mayor éxito pseudocientífico que he visto en mi larga vida como físico. Cualquier persona que tenga la menor duda de que esto es así debe  leer los documentos ClimateGate, que dejan al descubierto la verdad… No creo que cualquier físico real, cualquier científico honesto, pueda leer esas cosas sin repugnancia. Casi me haría eco del  rechazo de una definición de la palabra científico para describirlo… Esto no es ciencia; aquí hay otros intereses más profundos… Su propio Departamento de Física (de la que está el presidente) podría perder millones al año si  saliera a la luz el estallido de la burbuja del calentamiento global… Como yo no soy filósofo, no voy a explorar en qué punto sólo su propio interés cruza la línea de la corrupción, pero una lectura atenta de los comunicados de ClimateGate deja en claro que esto no es una cuestión académica.

Conclusión

Así pues, hemos demostrado, a partir de las evidencias dadas en nuestra exposición, que los cambios climáticos en cualquier tiempo se deben únicamente a la naturaleza, a las manifestaciones cíclicas del planeta, a las variaciones en la intensidad de la radiación solar o al movimiento completo del universo en general. Hemos mostrado, por consiguiente, que la tesis sobre las causas antropogénicas del cambio climático es una falacia y que detrás de la postulación de esta tesis falaz se esconde un artificio y un estratagema de los gobiernos oligárquicos dominantes en el mundo. Al propagar, en efecto, un escándalo de dimensiones mundiales como el del calentamiento global, lo que pretenden es ocultar una verdad que no conviene que sea revelada. Pues, así como es usual en las tiranías y en las dinastías mantener a los súbditos ocupados en faenas agobiantes en condiciones propias de la esclavitud, así también es preciso y muy conveniente para los gobiernos oligárquicos el mantener ocupados a los gobernados, mediante el engaño y la mentira, en discusiones ajenas a su realidad, a fin de impedir que estén en posibilidad de llevar a cabo cualquier innovación política adversa, contraria a su régimen. Por consiguiente, aquellos que en nombre de los gobiernos oligárquicos se hacen pasar por científicos o filósofos, siendo en realidad voceros de las potencias globalizantes, no llegan a ser más que verdaderos charlatanes y sofistas; son científicos o filósofos, sí, pero únicamente de nombre y solamente en apariencia, pues sus argumentos y demostraciones en realidad constituyen falacias y sofismas.

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NOTAS

[1] Tan sólo el 20% de la población posee el 80% de la riqueza http://bit.ly/1NWUNDm

[2] México es un caso ejemplar desde el punto de vista de la contrariedad y bipolaridad extrema en el ámbito social. Por un lado, una de las mayores cantidades de riqueza acumulada por un solo hombre sobre la tierra se encuentra en manos de un mexicano; por otro, amplias porciones de la población de nuestro país se encuentran en condiciones de pobreza extrema comparables a las de los países más pobres del continente africano. De una población aproximada de 120 millones de mexicanos, una quinta parte sobrevive con menos de dos dólares cada día, y la mitad de la población total vive sin los satisfactores básicos de una existencia digna. En términos generales, el 10 por ciento de los mexicanos más ricos concentran el 64 por ciento de los ingresos del país, y tan sólo el 1 por ciento de ellos aglutina el 43 por ciento de los ingresos. Cf. http://bit.ly/1X4sxEB

[3] No es que el orden que guardan las cosas en el ámbito internacional determine siempre o por necesidad el orden interior de los Estados, sino que las grandes potencias por lo general intentan eliminar a los gobiernos vecinos cuya naturaleza les es contraria, para hacer que ésta cambie y mediante dicha mudanza política adquieran ellos una afinidad más favorable a sus intereses. El mejor ejemplo en la Época Contemporánea es el asedio, el bloqueo y los ataques que los EEUU emprendieron en contra de Cuba durante medio siglo, bajo el pretexto de la libertad y la democracia, para destruir su forma de gobierno. Ello se debe, en efecto, a la naturaleza oligárquica de la potencia, y a la naturaleza política contraria del gobierno de la Isla, de una tendencia socialista o democrática, inclinada más a la protección de la mayoría de pobres, adversa y diametralmente contraria al régimen dinástico, oligárquico y tiránico de los EEUU, el cual, a diferencia de aquel, tiende sobre todo a la protección de sus clases ricas y poderosas. La Época Clásica de la Antigüedad Griega nos ofrece un excelente ejemplo acerca de este fenómeno durante la guerra del Peloponeso (431-404 a.C.): el mundo se dividía en dos grandes bloques, a cada uno de los cuales, comandados por las dos potencias existentes, se alineaban los Estados restantes: el bloque de Atenas (Liga de Delos) y el bloque de Esparta (Liga del Peloponeso). La poderosa Atenas, con un inmenso poder naval apoyado en el número de su flota, se rodeaba de aquellos Estados (o póleis) de naturaleza más democrática; Esparta, una potencia que debía su superioridad sobre todo a la fuerza de su ejército de tierra, caballería e infantería, hacía asimismo radicar en los Estados oligárquicos su poder. Y cada una de estas potencias luchaban por eliminar a los Estados vecinos, cuya naturaleza política les era contraria: Atenas intentaba eliminar a las oligarquías, afines a Esparta, y Esparta a los gobiernos democráticos que eran afines al Estado ateniense. Un escenario muy semejante se replica en nuestros años recientes, durante la llamada Guerra Fría al término de la Segunda Guerra Mundial, a partir de 1945: dos grandes bloques surgen, a cada uno de los cuales, comandados por las dos potencias existentes, se alineaban los Estados restantes: el bloque socialista y democrático comandado por la URSS, y el bloque capitalista y oligárquico, comandado por los EEUU. Tras la caída del muro de Berlín en el año de 1989 y con ello el debilitamiento del bloque socialista, se acentúa cada vez más en el orden internacional el predominio de los países oligárquicos y capitalistas. En este nuevo orden geopolítico actual, los Estados política y económicamente poderosos –de naturaleza oligárquica– tienden a eliminar a los gobiernos vecinos cuya naturaleza les es contraria, para hacer que ésta cambie y adquieran ellos una afinidad más favorable a sus intereses. Cf. Tucídides, Historia de la guerra del Peloponeso, Traducción y notas de J. J. Torres Esbarranch. Introducción general de J. Calonge. Revisada por E. Rodríguez Monescillo, Gredos, Madrid, 1990.

[4] Un principio de lógica formal nos enseña que conviene distinguir lo que es de lo que no es; lo que en realidad es, de aquello que se muestra sólo en apariencia, sin serlo [Cf. Arist. De las refutaciones sofísticas, 1, 164ª 23-b 27]. Es así, por ejemplo, que el oro es un metal precioso y que brilla; sin embargo, no todo lo que brilla es oro, por precioso que parezca. Pues bien, así también en el ámbito de la argumentación y del lenguaje hay argumentos verdaderos y persuasivos; y hay argumentos que, por más que lo parezcan, no son ni verdaderos ni convincentes; son tan sólo argumentos aparentes; no son demostraciones, sino demostraciones aparentes. En filosofía, y asimismo en el campo de la ciencia, hay filósofos verdaderos y científicos verdaderos, y hay semejantemente otros que, haciéndose pasar por tales, no son sino charlatanes y sofistas; son filósofos –o científicos, en su caso– únicamente en apariencia, que pretenden parecerlo por su discurso y su manera de hablar; y los que ellos esgrimen no son, por tanto, ni argumentos ni demostraciones, sino más bien falacias o sofismas.

[5] El uso del concepto de “democracia” –considerado hoy en día como un concepto con un sentido positivo–, permite hacer creer que el gobierno se ejerce para el pueblo, no sólo para una parte de los ciudadanos. Detrás del uso del concepto de democracia tiende a esconderse una forma oligárquica de gobierno –en ocasiones tiránica–, en la que el poder se ejerce con la vista puesta en la riqueza y en el placer para aquellos que ejercen los cargos públicos.

En nombre de la democracia guerras de los EEUU http://bit.ly/1WW300h

[6] Del latín liberālis [a su vez del gr. eleuthérios], [liberalĭtas, del gr. eleutheriótēs], El adjetivo liberālis es parónimo del sustantivo liberalĭtas.

[7] El liberal es el que se ubica hacia el medio entre el avaro y el pródigo. Es el que gasta correctamente. Pues, a diferencia del avaro, que no gasta ni en lo que conviene, ni cuanto conviene, ni cuando, ni en quien conviene, el liberal sí gasta y lo hace tal como manda la recta razón. Y, a diferencia del pródigo, que gasta aun cuando no conviene, en lo que no conviene, cuanto y en quien no conviene, el liberal no gasta si no conviene. Así pues, la liberalidad es una virtud ética referida al gasto y al uso del dinero. Cfr. Arist., Magna Moralia I 23-24, 1191b 39-1192ª 20 “La liberalidad es una disposición habitual media entre la prodigalidad y la avaricia. Y tales pasiones se refieren a los bienes útiles; pues tanto el pródigo es el que gasta en las cosas que no conviene, más de las que conviene y cuando no conviene, como el avaro, contrariamente a éste, es el que no gasta en las cosas que conviene, ni cuanto conviene, ni cuando conviene. Y ambos son censurados. Ahora bien, de éstos, el uno lo es según la deficiencia y el otro según el exceso. Por consiguiente, el liberal, puesto que es elogiado, será una especie de intermedio entre ellos. ¿Quién es, por tanto? Es el que gasta en las cosas que conviene, cuantas conviene y cuando conviene”. Cfr. Arist., Ét. Nic. IV 1-3, 1119b 22-1122ª 17. Ét. Eud. III 4, 1231b 27-1232ª 18.

[8] Para tal finalidad se han creado instituciones bancarias como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. El FMI fue fundado en 1945 y el Banco Mundial en el año 1944. Este último es uno de los organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas, que se define como una fuente de asistencia financiera y técnica para los llamados países en desarrollo https://es.wikipedia.org/wiki/Banco_Mundial

[9] Baste citar las Guerras emprendidas por los Estados Unidos de Norteamérica en el Golfo Pérsico, contra Kuwait (1990), contra Irak (2003) y contra Afganistán (2002). Actualmente, también la intervención de los EEUU, Inglaterra, Francia e Israel a través de la OTAN y de los mercenarios del Estado Islámico en contra de Siria.

https://www.youtube.com/watch?v=xrx-1kb_8yw

https://www.youtube.com/watch?v=hXl6w5HyIbE

https://www.youtube.com/watch?v=0mkywhvSuEw

https://www.youtube.com/watch?v=J1BejK7GAq0

[10] En ningún otro momento en la historia de la filosofía y de la ciencia natural parece que haya emergido –como ha ocurrido en ­la época contemporánea–, la opinión de que el cambio climático tendría sus causas en la mano del hombre. Hoy en día ha surgido la idea de crear el nuevo concepto de calentamiento global, para diferenciarlo de los demás cambios climáticos en los que no tendría lugar la acción humana. El calentamiento global sería, entonces, la alteración del clima sobre la Tierra causada por las actividades humanas. El calentamiento global es, en efecto, un concepto que algunos científicos de la Organización de las Naciones Unidas han creado, para distinguir de los cambios climáticos debidos a la naturaleza el calentamiento supuestamente generado específicamente por causa del ser humano. De este modo, para plantear su tesis sobre las causas antropogénicas, distinguen tres conceptos: Efecto invernadero, cambio climático y calentamiento global. El efecto invernadero es un proceso natural por el cual los gases de efecto invernadero en la atmósfera de la Tierra conservan e incrementan la temperatura de la superficie del Planeta; ha existido desde que la Tierra tiene atmósfera (hace unos 4,000 millones de años) y es de vital importancia para la conservación de la vida en nuestro Planeta. Por calentamiento global se entiende hoy en día (en algunos ámbitos de investigación auspiciados por la ONU) la tendencia de la temperatura global del Planeta a incrementarse durante los últimos 150 años; se ha hecho creer en amplias capas de la población del Planeta que el calentamiento global es efecto de la contaminación humana, en particular de la quema de combustibles fósiles –como el carbón y el petróleo–, y de la tala de bosques. El cambio climático englobaría al concepto anterior; incluye a todas las variaciones del clima que han ocurrido durante la historia del Planeta (hace unos 4,000 millones de años) y que están asociadas a factores como cambios en la actividad solar, en la circulación oceánica, en la actividad volcánica o geológica, en la composición de la atmósfera, etc. http://bit.ly/1HbUoeX

El concepto de calentamiento global parece arbitrario y es evidentemente impreciso. Pues si ello mismo es una especie del cambio climático ¿cuál sería la diferencia específica respecto a otros calentamientos? Esto no se dice ni se demuestra. ¿Acaso a él se le oponen otros calentamientos que no son globales? Pero es que los cambios climáticos que se dan sobre la atmósfera de la Tierra no abarcan necesariamente todo el Planeta; y los efectos de estos cambios afectan de modo diferente las distintas regiones de la Tierra. De hecho, el actual calentamiento de la Tierra no es tampoco global: cf. Nasif Nahle, p. 18: http://bit.ly/1QRxZFN

Por tanto, si el cambio climático incluye a todas las variaciones del clima que han ocurrido durante la historia del Planeta (unos 4,000 millones de años) y tales variaciones están asociadas a factores como cambios en la actividad solar, en la circulación oceánica, en la actividad volcánica o geológica, en la composición de la atmósfera; si el cambio climático, entonces, siempre se ha manifestado sobre la Tierra, y entre todos los cambios climáticos durante la historia del Planeta se han dado muchos calentamientos globales y no solamente uno ¿por qué por calentamiento global habría de ser entendido como “la tendencia a un incremento de la temperatura global del Planeta durante los últimos 150 años como efecto de la contaminación humana? ¿Y por qué el calentamiento actual de la atmósfera terrestre sería consecuencia precisamente de la actividad humana, mientras que los demás calentamientos habidos en otras épocas remotas no serían consecuencia de la intervención humana? Esto no parecen explicarlo ni comprobarlo de manera fehaciente.

[11] En los hechos en realidad estos gobiernos oligárquicos se muestran agresivos, hostiles y avaros en sus relaciones internacionales, en especial con los países deudores o con aquellos en cuyas riquezas naturales han puesto sus ojos.

[12] A estos falsos científicos se unen ciertos agoreros que, haciéndose pasar por sabios en la materia, sea por jactancia o por ignorancia, predicen las funestas consecuencias que la destrucción del medio ambiente acarrearía sobre la atmósfera terrestre y sobre el clima del planeta.

[13] En su Carta Encíclica ‘LAUDATO SI’ el jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano Francisco I [Jorge Bergoglio], SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN se expresa de la siguiente manera: §23, p. 21: “La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan [los subrayados son nuestros]. Es verdad que hay otros factores (como el vulcanismo, las variaciones de la órbita y del eje de la Tierra o el ciclo solar), pero numerosos estudios científicos señalan que la mayor parte del calentamiento global de las últimas décadas se debe a la gran concentración de gases de efecto invernadero (anhídrido carbónico, metano, óxidos de nitrógeno y otros) emitidos sobre todo a causa de la actividad humana. Al concentrarse en la atmósfera, impiden que el calor de los rayos solares reflejados por la tierra se disperse en el espacio. Esto se ve potenciado especialmente por el patrón de desarrollo basado en el uso intensivo de combustibles fósiles, que hace al corazón del sistema energético mundial. También ha incidido el aumento en la práctica del cambio de usos del suelo, principalmente la deforestación para agricultura” http://bit.ly/1MY6eWf

Hay que advertir la cautela con la que procede en sus afirmaciones al exhortar a un cambio en el estilo de vida de los hombres para combatir este calentamiento o para combatir “al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”. Y al añadir: “Es verdad que hay otros factores [naturales y astronómicos], pero numerosos estudios científicos señalan…”. Por un lado, admite que hay otros factores; no dice, por otro, que haya un estudio científico en particular que haya comprobado fehacientemente, sino que numerosos estudios científicos señalan. Pues bien, el que numerosos estudios señalen, no es una prueba demostrativa. Pues podría haber numerosos estudios señalando lo contrario.

Como hemos dicho anteriormente, es razonable y laudable la preocupación del jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano por el cuidado de la casa común, de hacer nuestro el “compromiso con el ambiente” §13, p. 14; de mostrar “sensibilidad con respecto al ambiente y al cuidado de la naturaleza”, Cap. I, §19, p. 18; de encontrar “el sentido humano de la ecología”, de debatir con sinceridad y honestidad §16, p. 15; y de combatir las causas que destruyen los biomas y generan migraciones de animales, plantas y de seres humanos, y de evitar la desprotección de los emigrantes, de los pobres y de los refugiados §25, p. 23. Pues, como dice, “la tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería” §21 p. 19. “No queremos que se haga del medio ambiente un espacio inmundo”. En ello también coincide la opinión de reconocidos científicos, quienes abogan, como Geoffrey G. Duffy, por “reducir al mínimo la contaminación de nuestro aire y agua”, pues no debemos hacer del medio ambiente cloaca. Ahora bien, de la suciedad, de la contaminación de los mares y del aire, de la deforestación y de la destrucción de biomas terrestres y marinos, es responsable el ser humano, no el calentamiento global, y en esa medida es su responsabilidad el procurar un mejor modo de vida y el cuidado del medio ambiente.

[14] Este hecho lo pone de relieve Aristóteles, al destacar como causa de las más grandes y más rápidas destrucciones de seres humanos las pestes, las guerras y las sequías. De las sequías, nos dice, unas son de gran magnitud, otras paulatinas. Y por eso pasan inadvertidas las emigraciones a que dan lugar las sequías paulatinas; porque no todos los habitantes de una región emigran a la vez. Pues algunos permanecen hasta el punto en que el territorio se vuelve incapaz de alimentar a una multitud de hombres. Esta observación de Aristóteles nos ofrece una explicación acerca de la movilidad a que obliga a los seres humanos la naturaleza, cuando el cambio climático afecta la fertilidad de la tierra y las sequías los expulsa en busca de un mejor hábitat. Cf. “Pues bien, las más grandes y más rápidas destrucciones se producen en las guerras; otras en las enfermedades; y otras en las sequías. Y entre éstas unas son grandes, otras se dan poco a poco, de modo que al menos las emigraciones de tales pueblos pasan inadvertidas, debido a que unos abandonan las regiones, mientras que otros permanecen hasta el punto precisamente en que el territorio ya no es capaz de alimentar a ninguna multitud”. Arist. Meteorol. 351b 13-19. También Séneca advierte sobre el poder destructivo de la naturaleza, de los cambios meteorológicos y el cambio climático: “Están de pie destinadas a caerse; a todas aguarda este final: ora la fuerza interna de los vientos y su soplo en espacio reducido quiebra con sus violentas sacudidas la mole pesada que los oprime, ora el ímpetu tremendo de los torrentes subterráneos rompe los diques, ora la violencia de las llamas hace pedazos la estructura del suelo, ora la vetustez de la que nada está a salvo la destruye insensiblemente, ora la insalubridad del clima obliga a los pueblos a emigrar y el abandono corrompe los parajes desérticos. Sería largo enumerar todas las vías por las que el destino se consuma. Esto es lo único que sé: todas las obras de los mortales están condenadas a morir, vivimos en medio de cosas perecederas”. Séneca, Epístolas Morales a Lucilio XIV, EPÍST. 91, 12.

[15] Pues como dice Aristóteles “tal como el hombre una vez que se ha perfeccionado es el mejor de los animales, así también, cuando se ha separado de la ley y de la justicia, es el peor de todos. La injusticia más difícil es la que posee armas, y el hombre nace por naturaleza dotado de armas para la sabiduría práctica [phrónēsis] y la excelencia ética [aretè], las cuales le es posible utilizar para las cosas en máximo grado contrarias. Por eso, sin la excelencia, es el ser más impío y más salvaje y el peor en relación con los placeres sexuales y la comida”. Pol. I 1, 1253ª 31-39.

[16] Hay muchos artificios y estratagemas que emplean los gobernantes especialmente en las tiranías, pero también en las oligarquías y en las democracias extremas, para engañar y mantener ocupados a sus gobernados, de modo de evitar que se encuentren en posibilidad de emprender cualquier innovación política contraria a su régimen. Una de ellas es, por ejemplo, empobrecerlos y mantenerlos de ese modo ocupados en sus trabajos cotidianos, a fin de que no posean los medios para la acción y no puedan conspirar en su contra [precisamente Aristóteles explica así, como un artificio tiránico, la construcción de mega obras como las pirámides de Egipto por los faraones; la del templo de Zeus Olímpico por los tiranos pisistrátidas en Atenas; y la muralla, el acueducto y el templo de Hera en Samos por el tirano Polícrates. Cf. Pol. 1313b 21-24]; otro artificio es la excesiva carga tributaria, que conduce asimismo al empobrecimiento; otro más es la provocación de guerras, para que estén ocupados sus súbditos y se encuentren constantemente en la necesidad de un jefe [Arist. Pol. 1313b 28-29 ἔστι δὲ καὶ πολεμοποιὸς ὁ τύραννος, ὅπως δὴ ἄσχολοί τε ὦσι καὶ ἡγεμόνος ἐν χρείᾳ διατελῶσιν ὄντες. “Y el tirano es un provocador de guerras, a fin de se encuentren ocupados y en constante necesidad de un jefe”].

[17] Hay cosas, en efecto, que admiten ser de otra manera, y cosas que no admiten ser de otra manera, sino que se comportan por necesidad siempre de la misma manera. De las primeras, la causa de que sean de un modo o de otro, es el ser humano; pues el causante de que sus acciones y sus actividades productivas sean de una manera o de otra, es su intelecto; de las segundas, la causante es la naturaleza; pues de que el sol emita siempre sus rayos solares, de que la tierra se mueva siempre alrededor del sol a la velocidad en que se mueve en su giro rotatorio y de traslación, de todo ello y de los cambios que a partir de ello se producen la causante única es la naturaleza.

[18] Según indica la datación mediante radiocarbono en el mar de los Sargazos, hace aproximadamente 400 años durante la llamada Pequeña Edad de Hielo la temperatura en la superficie del mar era aproximadamente 1 °C menos que hoy; y durante el Óptimo Climático Medieval, hace 1000 años, era aproximadamente 1 °C más caluroso que hoy. Cf. http://bit.ly/1I0yXh1 En “Los sucesos del clima más significativos. Atlántico norte y las regiones norteamericanas”. Tal como indica el estudio expuesto por Nasif Nahle “la reconstrucción de la temperatura de la Antártida muestra un período desde ~110 DC hasta ~1020 DC durante el cual la atmósfera estuvo mucho más caliente que en nuestros días. Quizás durante este período de extremo calentamiento durante la Edad Media los glaciares antárticos se derritieron a un ritmo más rápido y mucho más amplio que en la actualidad”. Cf. Nasif Nahle, Calentamientos Globales Durante la Época del Holoceno. ©Biology Cabinet Organization. 22 March 2007.

http://www.biocab.org/Holoceno.html

[19] De acuerdo con sus evidencias, más del 90 % de la energía adicional obtenida desde 1970 y almacenada en el sistema climático habría ido a los océanos; el resto habría derretido hielo y calentado los continentes y la atmósfera. Muchos de estos cambios observados desde la década de 1950 no habrían tenido precedentes durante milenios. La comprensión científica del calentamiento global, según se dice, también ha ido en aumento. En su quinto informe (AR5) el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) informó en 2014 que los científicos estaban más del 95 % seguros que la mayor parte del calentamiento global es causado por las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) y otras actividades humanas (antropogénico). ]Las proyecciones de modelos climáticos resumidos en AR5 indicaron que durante el presente siglo la temperatura superficial global subirá probablemente 0,3 a 1,7 °C para su escenario de emisiones más bajo usando mitigación estricta y 2,6 a 4,8 °C para el mayor.[.] Estas conclusiones han sido respaldadas por las academias nacionales de ciencia de los principales países industrializados. Cf. http://bit.ly/1SW4y4P

[20] Para las supuestas predicciones del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) de las Organización de las Naciones Unidas véase (tercer párrafo) en http://bit.ly/1SW4y4P Battisti, David; Naylor, Rosamund L. (2009). «Historical warnings of future food insecurity with unprecedented seasonal heat» (http://bit.ly/1kCxfbx). Science 323 (5911): 240–4. doi (http://bit.ly/1JXm7vs): 10.1126/science.1164363 (http://bit.ly/1NBs4zp). PMID (http://bit.ly/1OOPx64) 19131626 (http://1.usa.gov/1SArG7W). Consultado el 13 de abril de 2012.

[21]Parry, M.L., et al., «Technical summary» (http://bit.ly/1QKc17R), Box TS.6. The main projected impacts for regions (http://bit.ly/1Yf720V, in IPCC AR4 WG2, 2007 (Parry, M.L.; Canziani, O.F.; Palutikof, J.P.; van der Linden, P.J.; and Hanson, C.E., ed. Climate Change 2007: Impacts, Adaptation and Vulnerability (http://bit.ly/1kCAksj). Contribution of Working Group II to the Fourth Assessment Report (http://bit.ly/1HW9akK)of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge University Press. ISBN (http://bit.ly/1GBxNkB) 978-0-521-88010-7. (pb: 978-0-521-70597-4)), pp. 59–63; Solomon et al., Technical Summary (http://bit.ly/1Lk4Fk8), Section TS.5.3: Regional-Scale Projections (http://bit.ly/1lsZTfo), inIPCC AR4 WG1, 2007 (Solomon, S.; Qin, D.; Manning, M.; Chen, Z.; Marquis, M.; Averyt, K.B.; Tignor, M.; and Miller, H.L., ed. Climate Change 2007: The Physical Science Basis (http://bit.ly/1KdTtGl). Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report (http://bit.ly/1HW9akK) of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge University Press. ISBN (http://bit.ly/1GBxNkB) 978-0-521-88009-1. (pb: 978-0-521-70596-7)).

[22] Lu, Jian; Vechhi, Gabriel A.; Reichler, Thomas (2007). «Expansion of the Hadley cell under global warming» (http://bit.ly/1S1SqOL) (PDF). Geophysical Research Letters 34 (6): L06805.Bibcode (http://bit.ly/1MTg77A): 2007GeoRL.3406805L (http://bit.ly/1HWctsj). doi (http://bit.ly/1JXm7vs): 10.1029/2006GL028443.

[23] Oleadas de calor de hecho ya ha habido, al margen de sus predicciones, y también tormentas y lluvias excesivas, tanto en tiempos remotos como en años recientes; como la ola de calor, en Europa, en junio-agosto de 2003, con un saldo de 40 mil muertos; el huracán Katrina, en EUA el 23 de agosto de 2005, con un saldo de 2 mil muertos; el ciclón en Nargis, Birmania, el 27 de abril de 2008, con un saldo de 150 mil muertos y 50 mil desaparecidos; la ola de calor, en Rusia, que ascendió a los 41 °C, el 31 de julio de 2010, con un saldo de 56 mil muertos; y el Diluvio, Río de Janeiro, 2010, 100 muertos. Cf. http://bit.ly/1LplKcA

[24] Sobre nevadas: Christopher Joyce (15 de febrero de 2010). «Get This: Warming Planet Can Mean More Snow» (http://n.pr/M5Trcs). NPR. «Global warming means more snowstorms: scientists» (http://bit.ly/1N9nKgy). 1 de marzo de 2011. «Does record snowfall disprove global warming?» (http://bit.ly/1SAzWVt). 9 de julio de 2010. Consultado el 14 de diciembre de 2014.

[25] Battisti, David; Naylor, Rosamund L. (2009). «Historical warnings of future food insecurity with unprecedented seasonal heat» (http://bit.ly/1kCxfbx). Science 323 (5911): 240–4. doi (http://bit.ly/1JXm7vs: 10.1126/science (http://bit.ly/1NBs4zp).1164363. PMID (http://bit.ly/1OOPx64) 19131626 (http://1.usa.gov/1SArG7W). Consultado el 13 de abril de 2012.

[26] United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) (2011) (http://bit.ly/1HWfuc3). Status of Ratification of the Convention (http://bit.ly/1ujgxQ3). UNFCCC Secretariat: Bonn (http://bit.ly/1lt34Ul), Germany: UNFCCC. Most countries in the world are Parties to the United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) (http://bit.ly/1HWfuc3), which has adopted the 2°C target. As of 25 November 2011, there are 195 parties (194 states and 1 regional economic integration organization (the European Union http://bit.ly/1H6WjkY)) to the UNFCCC; «Article 2» (http://bit.ly/1HTNGuj The United Nations Framework Convention on Climate Change. «The ultimate objective of this Convention and any related legal instruments that the Conference of the Parties may adopt is to achieve, in accordance with the relevant provisions of the Convention, stabilization of greenhouse gas concentrations in the atmosphere at a level that would prevent dangerous anthropogenic interference with the climate system. Such a level should be achieved within a time-frame sufficient to allow ecosystems to adapt naturally to climate change, to ensure that food production is not threatened and to enable economic development to proceed in a sustainable manner. Such a level should be achieved within a time-frame sufficient to allow ecosystems to adapt naturally to climate change, to ensure that food production is not threatened and to enable economic development to proceed in a sustainable manner», excerpt from the founding international treaty that took force on 21 March 1994.

[27] Todas las traducciones del griego al español son de mi autoría.

[28] No es ninguna novedad el que haya en el futuro elevación del nivel del mar y con ello “inundaciones que amenacen la seguridad alimentaria por la disminución del rendimiento de cosechas y la pérdida del hábitat”, como advierten los científicos de la ONU. Podemos mencionar muchos ejemplos de ciudades que, como observa Aristóteles, han sido cubiertas por el mar; pero hay casos no sólo de la Antigüedad, sino también de épocas posteriores a las del tiempo del Estagirita más recientes a nuestro tiempo; con lo cual se muestra que las catástrofes que se dan por las fluctuaciones climáticas no obedecen al influjo del ser humano, sino a procesos cíclicos de la naturaleza. Es el caso, por ejemplo, de la ciudad perdida de Dwaraka, de unos 12.000 años de antigüedad, sumergida en la costa occidental del norte de India, cerca del Golfo de Cambay; el palacio perdido de Cleopatra, sumergido frente las costas de Alejandría hace unos dos mil años; la ciudad de Yonaguni en Japón, sumergida hace unos 5 mil años; Pavlopetri, la ciudad sumergida en la costa sur de Laconia, Grecia, se remonta a unos 5000 años, es el yacimiento arqueológico sumergido más antiguo; Tartessos en el Coto de Doñana, España, una ciudad sumergida de unos 4.000 años de antigüedad; las estructuras sumergidas en Cuba: ubicadas entre Cuba y la Península de Yucatán de una antigüedad de entre 7 y 10 mil años; las ciudades de Herakleion y Menutis al norte de Egipto, muy cerca de Alejandría, que fueron tragadas por las aguas luego de un fuerte terremoto, etc. http://bit.ly/1QVwVRr

Hay que advertir en el marco del llamado Calentamiento Global la preocupación actual de la Iglesia Católica por los efectos del Cambio Climático materializados en la forma de riesgos para las ciudades de la costa: “El crecimiento del nivel del mar, por ejemplo, puede crear situaciones de extrema gravedad si se tiene en cuenta que la cuarta parte de la población mundial vive junto al mar o muy cerca de él, y la mayor parte de las mega ciudades están situadas en zonas costeras”. CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’ DEL PAPA FRANCISCO. SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN: §24, p. 22. http://bit.ly/1MY6eWf Séneca, el filósofo estoico, quien vivió unos tres siglos después de Aristóteles decía: “Cuántas veces ciudades de Asia, cuántas veces ciudades de Acaya se derrumbaron en una sola sacudida de terremoto! ¡Cuántas fortalezas en Siria, cuántas en Macedonia fueron engullidas! ¡Cuántas veces semejante calamidad desoló a Chipre! ¡Cuántas veces Pafos se desplomó sobre sí misma! A menudo se nos ha notificado la destrucción de ciudades enteras, y nosotros, destinarios con frecuencia de tales nuevas, ¡qué parte tan pequeña somos del universo!”. Séneca, Epístolas Morales a Lucilio XIV, EPÍST. 91, 9. Ante una explicación filosófica como la de Aristóteles, las advertencias del IPCC no pueden menos que parecer alarmistas y falaces, cuando atribuye en su informe de 2007 al ser humano las consecuencias del calentamiento global y pronostica catástrofes previstas hace casi 24 siglos: “El Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, 2007) predice [las cursivas son mías] un aumento de la temperatura entre 1.1 y 6.4 grados centígrados en este siglo, acontecimiento que resultará en la reducción de la cantidad de hielo en el Planeta. Por consecuencia, el nivel del mar podría elevarse entre 10 y 23 pulgadas para el año 2100.El total de un tercio de la población mundial habita a 50 km de las costas y un gran número habita inclusive más cerca. Tan sólo un aumento leve del nivel del mar podría inundar a las regiones de menor elevación sobre el nivel del mar, y esto aceleraría la erosión costeña causando la necesidad de tener que reubicar a comunidades así como su infraestructura. A pesar de que aún no se determina qué tan rápidamente se derretirán las capas de hielo, si el hielo de Groenlandia, así como el de la Antártica oriental y occidental empezaran a derretirse, esto podría elevar el nivel del mar un total de 65 metros. La Agencia para la Protección Ambiental (o la EPA) calcula que 10,000 millas cuadradas terrestres podrían desaparecer por completo con tan sólo una elevación de dos pies del nivel del mar. Asimismo, la elevación de un pie en el nivel del mar bien equivaldría a 200 pies de retroceso de las zonas costeñas. Adicionalmente, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) calcula que hacia el año 2080, el aumento en el nivel del mar podría convertir hasta un 33% de las zonas pantanosas del mundo en zonas netamente acuáticas (IPCC, 2007). La elevación del nivel del mar puede hacer a las ciudades costeñas más vulnerables a eventos de clima extremoso (como por ejemplo, los huracanes), así como la destrucción de ecosistemas importantes como pantanales y manglares. La elevación del nivel del mar inundaría tierras bajas, erosionaría las costas, agravaría las inundaciones y aumentaría el contenido de sal en estuarios así como en manantiales de agua. Las islas se encuentran en peligro particularmente porque muchas están gradualmente perdiendo todos sus depósitos de agua dulce como resultado de la intrusión del agua salada. Las áreas costeñas bajas, así como las áreas alrededor de las deltas de los grandes ríos del mundo (en donde los ríos desembocan en el mar) cuentan con una población total de 300 millones de personas y se enfrentan a la amenaza del aumento del nivel del mar. Algunos países en vías de desarrollo corren más riesgos a causa del aumento del nivel del mar a causa de su ubicación geográfica, su baja elevación, así como la carencia de recursos para responder a una crisis. Entre los muchos países en peligro, se encuentran los países con una alta densidad demográfica en las deltas de ríos, como Bangladesh, Egipto, China y Vietnam. Dos naciones insulares muy pobladas, las Filipinas e Indonesia, tienen millones de habitantes que se tendrán que enfrentar al ser desplazados de sus hogares a causa de la elevación del nivel del mar. Muchas naciones pequeñas, como la República de las Maldivas en el Océano Índico, las Islas Marshall y Tuvalu en el Océano Pacífico, podrían desaparecer durante este siglo si el nivel del mar continúa aumentando”. http://bit.ly/1ocX

[29] Meteorol. I 14, 351ª 25ss. Hoy en día la ciencia no hace más que constatar esta tesis de Aristóteles mediante evidencias comprobatorias: “La geología de la Antártida muestra que la tierra fue sucesivamente sumergida bajo los océanos, y que también estuvo varias veces sobre el nivel del mar durante las épocas anteriores de tiempo. Los estratos horizontales de muchas de las montañas contienen capas de piedra arenisca, piedra caliza, rocas graníticas y carbón. Las rocas más antiguas se supone que están en el fondo y las rocas más jóvenes en la parte superior. Las capas de piedra caliza fueron creadas por corales y mariscos en las aguas poco profundas del océano. Las arenas de las areniscas también fueron creadas en las aguas poco profundas del océano. Las rocas de granito fueron creadas en las áreas altas (ver “El origen de granito” en la Parte III, página 228). Los estratos de carbón, que se encuentran en la montaña, muestran que las áreas de carbón fueron una vez boscosas tierras bajas, pantanos o lagos, en los climas tropicales o templados, donde la vegetación  sumergida en el agua fue salvada de la oxidación y por lo tanto se convirtió en carbón” véase en Evidencias de vuelcos del globo:

http://bit.ly/1O7gbWH Cf. Meteorol. I 14, 353ª 20ss. “Pero ciertamente, si es verdad también que los ríos se generan y se destruyen y no siempre son húmedos los mismos lugares de la tierra, es necesario que también de modo semejante el mar cambie. Y dado que siempre el mar en algunas partes retrocede mientras que en otras avanza, es manifiesto que no siempre las mismas partes de toda la tierra son mar, ni las mismas son tierra firme, sino que todas cambian con el tiempo”. Séneca, alrededor de tres siglos después de Aristóteles decía: “las cumbres de los montes se disgregan, regiones enteras se han hundido, parajes que se hallaban lejos del litoral marítimo se han visto inundados por las olas: la enorme potencia del fuego erosionó los cráteres por los que emitía su resplandor, y promontorios en otros tiempos altísimos, garantía y refugio de los navegantes, los rebajó de nivel. Las obras de la propia naturaleza se ven maltratadas y por ello debemos soportar con ánimo sereno la ruina de las ciudades”. Epístolas Morales a Lucilio XIV, EPÍST. 91, 11.

[30] Si comparamos la existencia de la Tierra con el tiempo total de vida de la humanidad sobre el planeta, podríamos quizá decir que todo el tiempo que lleva la humanidad de existencia equivale apenas a menos de dos milésimas partes del total de la vida de la Tierra. Según cálculos estimativos de la ciencia contemporánea la primera aparición del género Homo sobre la tierra habría ocurrido hace unos 2.5 millones de años, mientras que la Tierra se habría formado hace aproximadamente unos 4550 millones de años.

[31] Cf. supra nota XXVII.

[32] No debe pasarnos por alto que los procesos por los que atraviesa la Tierra son independientes de la existencia del ser humano. Con o sin la existencia de éste, la Tierra atraviesa por sus propios procesos naturales. Una prueba de ello es la existencia de los volcanes activos –unos 1500 actualmente en el planeta–, cuyas erupciones debidas al aumento de la temperatura en el magma situado al interior del manto terrestre, la emisión de gases y los movimientos telúricos que preceden son inevitables e impredecibles por el hombre. El dióxido de azufre es uno de los gases más comúnmente liberados durante erupciones volcánicas, después de agua y dióxido carbónico. Y dicha liberación de gases es preocupante a escala global, debido a su potencial influencia en el clima. A escala global SO2 es peligroso para los humanos en su forma gaseosa y también porque se oxida formando sulfato aerosol. cf. en International Volcanic Health Hazard Network. Guía sobre gases volcánicos y aerosoles. p. 4. http://bit.ly/1PQlQAn Cuando un volcán entra en erupción, sus cenizas pueden alcanzar la parte alta de la atmósfera y pueden extenderse hasta cubrir la Tierra entera. Estas nubes de ceniza que pueden durar hasta dos años después de una erupción, impiden que penetre la radiación solar en la atmósfera terrestre, de modo que pueden llevar a una disminución de la temperatura incluso a nivel mundial. Cf. el caso de erupción del volcán Krakatoa, en Indonesia, en mayo de 1883 http://bit.ly/1LplKcA

Esto parece haber ocurrido a lo largo de la Pequeña Edad de Hielo, cuando el mundo experimentó también una actividad volcánica elevada. Durante las erupciones se emitió azufre en forma de gas SO2. Cuando este gas alcanza la estratósfera, se convierte en partículas de ácido sulfúrico que reflejan los rayos del sol, de manera que se reduce la cantidad de radiación al interior de la superficie terrestre. Un ejemplo de ello fue la erupción del volcán Tambora, Indonesia, ocurrida en 1815, que cubrió la atmósfera de cenizas; el año siguiente, 1816, fue conocido como el año sin verano, cuando en los meses de junio y julio hubo hielo y nieve en Nueva Inglaterra y el norte de Europa. Cf. http://bit.ly/1SJTIhs

[33] La tesis de Aristóteles sobre la causa de los cambios climáticos se funda en la contemplación de Universo todo, del cual la Tierra es una pequeña parte. Aquí es preciso advertir que el Universo, en opinión de Aristóteles, es ingénito e incorruptible, es decir, no se genera ni se destruye, si bien se encuentra en un eterno movimiento. Cf. Meteorol. I 14, 353ª 14-16: “Es manifiesto, entonces, que, puesto que el tiempo no se acabará y que el Universo es eterno, ni el río el Tanais ni el Nilo han fluido siempre”; 352b 16-19: “Puesto que es necesario que se produzca algún cambio en el Universo, no sin embargo su generación ni destrucción, –si es verdad que el Todo permanece– es necesario, que, tal como decimos no siempre los mismos lugares estén mojados por el mar y por los ríos ni secos”.

[34] Meteorol. I 14, 352ª 26-27: “geloîon gar dia mikràs kai akariaías metabolàs kineîn to pân”.

[35] “Es manifiesto, entonces, que, puesto que el tiempo no se acabará y que el Universo es eterno, ni el río Tanais ni el Nilo han fluido siempre. Sino que alguna vez estuvo seco el lugar en donde fluyen. Pues la obra de ellos tiene un límite, en cambio el tiempo no lo tiene” (Meteorol. I 14, 353ª 14-17).

[36]ho de tês gês ónkos kai to mégethos oudén esti dè pou pros ton hólon ouranón”.

[37] Meteorol. I 14, 352ª 27-31.

[38] Meteorol. I 14, 351b 8-13.

[39] “Puesto que es necesario que se produzca algún cambio en el Universo, no sin embargo su generación ni destrucción, pues sin duda el Todo permanece”: epei d’ anánkē toû hólou gígnesthai mén tina metabolèn mè méntoi génesin kai phtorán, eíper ménei to pân. Meteorol. I 14, 352b 16 ss.

[40] Cf. Meteorol. I 14, 351b 8-9. pâsan tèn physikèn peri tèn gên génesin.

[41] Se trata de muchos reconocidos científicos miembros o antiguos representantes del Panel de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (IPCC, grupo que elaboró el reporte sobre la urgencia en contener las emisiones de carbono), los cuales ya en 2012 sumaban al menos 250 y expresaban en su informe sus conclusiones, contrarias a la tesis de las causas antropogénicas. Véase una síntesis en nota informativa en http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[42] Biólogo, Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Cf. Calentamientos Globales Durante la Época del Holoceno. ©Biology Cabinet Organization. 22 March 2007. Cf. http://bit.ly/1QRxZFN [p. 6 y 18]: “El cambio de temperatura global durante la Época Holocena ha sido desde 2.25 °C hasta 7 °C. En los dos siglos pasados el cambio ha sido solamente de 0.52 °C. Así, el calentamiento global a través de las décadas pasadas no ha sido único ni ha sido más alto que en épocas pasadas”.

http://www.biocab.org/Holoceno.html

[43] En El cambio climático: las causas reales:

http://bit.ly/1I6cs53 http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[44] Premio Nobel de Física. Al renunciar a su pertenencia a la Sociedad Estadounidense de Física, dio sus razones en una carta a la asociación: “Gracias por su carta preguntándome por mi afiliación. No la he renovado porque no puedo convivir con la siguiente declaración:

‘Las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las actividades humanas están cambiando la atmósfera y afectando así al clima de la Tierra. Los gases de efecto invernadero incluyen el dióxido de carbono, así como el metano, el óxido nitroso y otros gases. Son emitidos por la combustión de combustibles fósiles y una amplia gama de procesos industriales y agrícolas. Las pruebas son incontrovertibles. El calentamiento global está ocurriendo. Si no se toman medidas para mitigarlo se producirán alteraciones significativas en los sistemas físicos y ecológicos de la Tierra, y es probable que afecten a los sistemas sociales, la seguridad y la salud humanas. Debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a partir de ahora’.

En la APS [Sociedad Estadounidense de Física] está bien discutir si la masa del protón cambia a lo largo del tiempo o cómo se comporta el multiverso, pero ¿las pruebas del calentamiento global son incontrovertibles? Se afirma (¿cómo se puede medir la temperatura media de todo un año de toda la Tierra?) que la temperatura ha cambiado de 288 grados Kelvin a 288,8 en unos 150 años, lo que (de ser cierto) significa para mí que la temperatura se ha mantenido asombrosamente estable, y tanto la salud como la felicidad humana definitivamente han mejorado durante este periodo de ‘calentamiento’”. Mis mejores deseos, Ivar Giaever, Premio Nobel 1973.http://bit.ly/1kNnHL1

[45] Doctora en Ciencias Atmosféricas, estadounidense, primera mujer en el mundo en recibir un doctorado en Meteorología, con más de 190 estudios sobre la atmósfera; fue científica de NASA, es contada entre los mejores científicos de los últimos 100 años. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[46] Miembro en las Naciones Unidas del grupo que elaboró el reporte sobre el calentamiento global (IPCC); ganó premios con su doctorado en Química Física del Medio Ambiente. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[47] De la Universidad de Punjab, India, miembro del directorio de las Naciones Unidas que apoya el Año internacional del Planeta. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[48] Investigador en el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[49] Científico del Gobierno estadounidense en Ciencias Atmosféricas, en el NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration). Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[50] Profesor en el Departamento de Química e Ingeniería de Materiales de la Universidad de Auckland en Nueva Zelanda. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[51] Especialista en estadísticas del clima y en previsiones climáticas, miembro del comité de estudios de estadísticas y probabilidades de la Sociedad Meteorológica Estadounidense, editor asociado de la publicación Monthly Weather Review. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[52] Presidente del Congreso Internacional de Geología, 2008, autor de más de 130 estudios. Investigador en la Universidad de Uppsala en Suecia. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[53] Subdirector del Instituto de Investigaciones de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Chubu en Japón. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[54] Profesor en Ciencias del Medio Ambiente; es el fundador del grupo de estudio Numerical Weather Forecast Group, ha publicado más de 150 artículos. Cf. http://bit.ly/1I2E62V http://bit.ly/1PD9Nrv

[55] Harold Lewis es profesor emérito de Física de la Universidad de California en Santa Bárbara, el ex Presidente, ex miembro de la Defensa del Consejo Científico, Presidente del panel Tecnología; Presidente estudio del OSD de Nuclear Winter, ex miembro del Comité Asesor sobre Salvaguardias del reactor, miembro ex nuclear Presidente a la Seguridad Comité de Supervisión y Presidente del estudio de APS sobre seguridad de reactores nucleares, Presidente del Grupo de Revisión de Evaluación de Riesgos, Co-fundador y ex presidente de JASON, ex miembro de la Fuerza Aérea Consejo Consultivo Científico; Prestó servicios en Marina de los EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial.

Hal Lewis

Hal Lewis

 

Carta del profesor emérito Hal Lewis renuncia de la American Physical Society.

Enviado el: Viernes, 08 de octubre 2010 17:19 Lewis Hal

De: Hal Lewis de la Universidad de California en Santa Bárbara. [Traducido por Starviewer. Original en Telegraph.co.uk]

Para: Curtis Callan G., Jr., de la Universidad de Princeton, el presidente de la Sociedad Americana de Física 06 de octubre 2010.

Estimado Curt:

Cuando me uní a la Sociedad Americana de Física sesenta y siete años atrás era mucho más pequeña, mucho más suave, y aún no corrompida por la inundación de dinero (una amenaza contra la que Dwight Eisenhower advirtió medio siglo atrás).

De hecho, la elección de la física como una profesión que entonces era un garante de una vida de pobreza a nivel mundial, (el físico lo era por vocación, no por dinero) y la abstinencia que era la Segunda Guerra que cambió todo eso. Tan recientemente como hace treinta y cinco años, cuando presidió el primer estudio de APS de una polémica social / problema científico sobre el  Estudio de Seguridad del Reactor, aunque hubo fanáticos en abundancia en el exterior, no había ningún indicio de la presión excesiva en nosotros como físicos.

Fuimos por lo tanto capaces de producir lo que creo que ha sido y es una evaluación honesta de la situación en ese momento. Esto nos fue posible por la presencia de un comité de supervisión compuesto por FEPI Panofsky, Vicki Weisskopf, y Hans Bethe, todos ellos físicos imponentes de ética irreprochable. Yo estaba orgulloso de lo que hicimos en una atmósfera cargada.

Al final, el comité de supervisión, en su informe al presidente de APS, tomó nota de la completa independencia en la que se hizo el trabajo, y predijo que el informe podría ser atacado desde ambos lados en función de la evidencia científica.¿Qué mayor homenaje podría haber?

¡Qué diferente es ahora! Los grandes hombres de ciencia “impecables”   ya no se encuentran por la tierra y la inundación de dinero se ha convertido en la razón de ser de la investigación de la física, tanto el sustento vital de muchos más, y proporciona el soporte para un número incalculable de puestos de trabajo profesional. Por razones que seguidamente pongo de manifiesto, mi orgullo de ser un ex miembro de APS todos estos años se ha convertido en la vergüenza, y me veo obligado, muy a mi pesar, a ofrecerle mi renuncia de la Sociedad.

Es, por supuesto, la estafa del calentamiento global, con los billones de dólares (literalmente) el motivo como interés conductor,  que ha corrompido a muchos científicos, y ha llevado a EPA a ser como una ola gigante. Es el fraude más grande y de mayor éxito pseudocientífico que he visto en mi larga vida como físico. Cualquier persona que tenga la menor duda de que esto es así debe  leer los documentos ClimateGate, que dejan al descubierto la verdad. (El Libro Montford organiza los hechos muy bien.) No creo que cualquier físico real, cualquier científico honesto, pueda leer esas cosas sin repugnancia. Casi me haría eco del  rechazo de una definición de la palabra científico para describirlo.

Entonces, ¿Por qué  la APS, como organización, no hace frente a este desafío? Se ha aceptado la corrupción como norma, y se ha aliado con ella. Por ejemplo:

  1. Hace aproximadamente un año algunos de nosotros  enviamos un e-mail sobre el tema a una fracción de los miembros. APS ignoró las disidencias, pero el entonces presidente lanzó inmediatamente una investigación hostil de donde obtuvimos las direcciones de correo electrónico. En sus mejores días, APS utilizaba este procedimiento para fomentar la discusión de cuestiones importantes, y de hecho la disidencia y conciliación de posiciones, el sano debate científico como  su objetivo principal.  Pero ahora ya no se ha seguido este fin nunca más. Todo lo que se ha hecho en el último año ha sido diseñado para silenciar el debate.
  1. La declaración de APS terriblemente tendenciosa sobre el Cambio Climático fue aparentemente escrita a toda prisa por algunas personas durante el almuerzo, y ciertamente no es representativa de los talentos de los miembros de la APS como hace mucho tiempo he sabido. Así que algunos de nosotros hicimos una petición al Consejo para que la reconsiderara. En respuesta APS designó un comité secreto que nunca conocí, ni se tomó nunca la molestia de hablar con cualquier escéptico, y  sin embargo, procedió a suscribir la Declaración en su totalidad.

Al final, el Consejo mantuvo la redacción original, palabra por palabra, pero ha aprobado una regla “explicativa”, admitiendo que hubo incertidumbre, pero dejadas de lado para dar la aprobación general a la original. La declaración original, que sigue en pie como la posición de APS, también contiene lo que en consideración el dictamen pomposo y estúpido de todos los gobiernos del mundo, como si la EPA fuera el amo del universo. Nada más lejos de la evidencia empírica, y estoy avergonzado de que nuestros líderes parecen pensar que así es. No se trata de diversión y juegos, sino de hechos graves que implican fracciones mayoritarias de nuestros bienes nacionales, y la reputación de una sociedad científica que está en juego.

  1. Mientras tanto el escándalo ClimateGate irrumpió en las noticias, y las maquinaciones de los alarmistas principales fueron reveladas al mundo. Fue un fraude a una escala que nunca he visto, y me faltan las palabras para describir su enormidad. El  efecto sobre la posición de APS: ninguno. Ninguno en absoluto. Esto no es ciencia; aquí hay otros intereses más profundos.
  1. Así que algunos de nosotros tratamos de acercar la ciencia en el acto (es decir, después de todo, el supuesto propósito e histórico de la EPA), y asumimos la recogida de 200 firmas necesarias para someter al Consejo una propuesta de un Grupo Temático de Ciencia del Clima, con el pensamiento que el debate abierto de las cuestiones científicas, en la mejor tradición de la física, sería beneficioso para todos, y también una contribución a la nación. Puede ser que se tenga en cuenta que no era fácil para recoger las firmas, ya que se nos negó el uso de la lista de miembros de APS. Estamos conformes en todos los sentidos con los requisitos de la Constitución de APS, y se describió con gran detalle lo que se tenía en mente, simplemente para llevar el tema a la luz.
  1. Para nuestro asombro, la APS se negó a aceptar nuestra petición, y puso de manifiesto que utiliza su propio control de la lista de correo para realizar una encuesta sobre el interés de los miembros de una TG sobre el Cambio Climático y Medio Ambiente. Se le pidió a los miembros si firmarían una petición para formar un TG en el tema para redefinirlo todo, pero siempre y cuando no fuera la petición de revisión, y un montón de respuestas afirmativas.  No se incluyó la redefinición o no consta oficialmente que afecte a la parte del medio ambiente, por supuesto, no hay tal petición o propuesta,  por lo que el asunto es discutible. (Cualquier abogado le dirá que usted no puede recoger firmas en una petición vaga, y luego rellenar lo que quiera.) Todo el propósito de este ejercicio fue para evitar su responsabilidad constitucional de tomar nuestra petición al Consejo.
  1. A partir de ahora  han formado otro secreto y se apilan en un comité para organizar su propia TG, simplemente haciendo caso omiso de nuestra petición legal. La gestión de APS ha manejado el problema desde el principio, para suprimir una conversación seria sobre los méritos de las demandas del cambio climático. ¿Se pregunta por qué he perdido la confianza en la organización?

Siento la necesidad de añadir una nota, y esto es una conjetura, ya que siempre es arriesgado hablar de los motivos de otras personas. Es tan intrigante y tan extraña la posición de APS HQ  que no puede haber una explicación simple para ello. Algunos han sostenido que los físicos de hoy no son tan inteligentes como solían ser, pero no creo que sea ese el problema. Creo que es el dinero, exactamente lo que Eisenhower advirtió hace medio siglo. De hecho, existen miles de millones de dólares involucrados, por no hablar de la fama y la gloria (y frecuentes viajes a islas exóticas) de los que van a ser miembros del club. Su propio Departamento de Física (de la que está el presidente) podría perder millones al año si  saliera a la luz el estallido de la burbuja del calentamiento global. Cuando la Universidad Estatal de Pensilvania absolvió a Mike Mann de mala conducta, y la Universidad de East Anglia, hizo lo mismo con Phil Jones, no pueden ignorar la sanción pecuniaria para hacer lo contrario. Como dice el viejo refrán, hay que tomarse un tiempo para saber en qué dirección sopla el viento. Como yo no soy filósofo, no voy a explorar en qué punto sólo su propio interés cruza la línea de la corrupción, pero una lectura atenta de los comunicados de ClimateGate deja en claro que esto no es una cuestión académica.

No quiero ser parte de ella, así que por favor acepte mi renuncia. APS ya no me representa, pero espero que seguimos siendo amigos.

Hal

En http://bit.ly/1PSdqbr

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